El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reclamado a la recién nombrada Delegación del Gobierno que “mande levantar inmediatamente” la acampada instalada en la Puerta del Sol “simplemente para prevenir que pueda haber otra agresión sexual”.
“Lo reconozco, si yo fuera la subdelegada del Gobierno, a expensas de a quien nombre el Gobierno, mandaría que eso se levantara inmediatamente porque ha habido una agresión sexual, de la que la izquierda no quiere hablar”, ha afirmado el regidor.
En una comparecencia ante los medios, Almeida ha respondido a la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, después de que esta haya definido la acampada de Sol como “pacífica”. “Si ella no tiene ningún miedo que vaya a pasar una noche en una tienda de campaña en Sol y vea si tiene alguna sensación, subjetiva u objetiva, de inseguridad”, le ha planteado.
“Y que le pregunte a la mujer que ha sido víctima de esa agresión sexual, que le pregunte Reyes Maroto si esto es pacífico. O que se vaya a ver a aquel que fue apuñalado en esta acampada ilegal”, ha proseguido en su desafío a la dirigente socialista.
El alcalde ha insistido en que el objetivo es “prevenir que pueda haber otra agresión sexual, y nadie lo puede descartar siendo realistas y viendo quién está ahí dentro”. A su juicio, “yo creo que es lo más urgente y lo más importante, garantizar la seguridad y la integridad de las mujeres”.
Alerta por los precedentes en Barcelona, Francia e Italia
Almeida ha advertido de que “esto se sabe cuándo empieza pero no cuándo acaba”. “Y esperemos que no acabe como ha pasado en Francia, o como ha pasado en Italia, o como ha pasado en Barcelona. Cuando se da aliento a las situaciones ilegales y de violencia, porque a uno no le parece que sean situaciones de violencia pero las está habiendo, se sabe cómo empieza, pero lo que no se sabe es dónde acaba”, ha reiterado.
El primer edil ha expresado su “honda preocupación porque a nadie le gusta ver las imágenes de una ciudad como Barcelona, o de las ciudades de Francia y de Italia completamente arrasadas. No tomarse en serio estas circunstancias es propiciar que se puedan repetir”, ha avisado.
También ha rechazado las declaraciones del secretario general de los socialistas madrileños, Óscar López, que enmarca los disturbios como un impulso para la derecha y la extrema derecha. Según Almeida, “esto lo que hace es romper la paz social. Lo importante no es a quién da aliento. Lo importante no es quién puede sacar un rédito electoral, en opinión de Óscar López. Si Óscar López pensara en los ciudadanos, lo que de verdad le debería importar es que esto rompe la paz social y esto introduce una violencia inusitada en las calles de las ciudades, como lo que pasó en Barcelona”, ha defendido.
Para el alcalde, “esto no es una cuestión de dar alas a nadie, esto es una cuestión de cortarle las alas a la violencia. Y ahí es donde Óscar López debería estar, no en análisis partidistas, sectarios, cortoplacistas” porque “es suficientemente grave lo que está pasando en Europa, lo que pasó en Barcelona, como para centrarse únicamente en a quién da alas. Lo que hay que hacer es cortar inmediatamente las alas de la violencia”. “Y eso pasa por no permitir que en Sol vuelva a haber agresiones sexuales o apuñalamientos, como ha habido en las últimas semanas”, ha remachado.
Origen de la protesta y cambio de perfil en la acampada
Almeida ha cuestionado el sentido actual de la concentración en Sol. “Aún asumiendo que la acampada tuviera como origen la protesta por la vivienda, ¿alguien es capaz de sostener de verdad que esa acampada ahora mismo es por la vivienda? Esa acampada ha mutado completamente, no es lo que fue en un origen, que para mí también se tenía que haber levantado”, ha indicado, recordando que “hubo gente que defendió que eran pacíficos y que protestaban por la vivienda”.
En su opinión, en estos momentos “es refugio de personas sin hogar, de personas con un perfil delincuencial, es refugio de personas que obviamente cometen actos como ese de agresión sexual y no es refugio de aquellos que reclaman la vivienda”. “Yo no recuerdo nada especial sobre la vivienda en esa acampada en las últimas semanas”, ha añadido.
Impacto en el comercio y críticas al “buenismo”
Desde el Ayuntamiento, ha explicado, tienen constancia de que “hay tiendas que se están levantando y de que hay un debate fuerte por lo visto dentro de los acampados que aún quedan porque hay una minoría que todavía dice que quieren aguantar”, aunque el Consistorio no dispone de datos precisos sobre “quién es esa minoría, cuál es su perfil o las reivindicaciones que justifiquen que se quede en la acampada de Sol perpetuando una situación de ilegalidad”.
Almeida ha rechazado que se siga definiendo la concentración como pacífica. “Y ya no lo llamemos pacífico porque cuando hay una mujer que ha sido víctima de una agresión sexual a mí me parece ofensivo decir que esto es una acampada pacífica. Se veía venir, igual que el apuñalamiento”, ha reiterado.
Respecto a la retirada parcial de tiendas de campaña, el alcalde ha pedido no dejarse engañar por gestos de aparente moderación. Ha advertido de que no se crea que “van de buenos ahora”. “No caigamos en el buenismo porque a los comercios les perjudica igual que haya treinta, que veinte, que diez”. “Si ustedes son tan buenos que no quieren perjudicar el comercio, váyanse pero váyanse todos, no se queden unos cuantos”, ha reclamado.
El regidor sostiene que a los acampados “no les importa lo más mínimo el comercio”. “Por eso a mí que no me hagan un ejercicio de buenismo ahora, ni de que son unos enrollados con el comercio porque el comercio ha perdido suficiente dinero como para que esto siga siendo así y nosotros seguimos trabajando con el sector para ver las soluciones”, ha asegurado, tras señalar que las pérdidas de estos negocios se calculan en torno a un 30% en estos momentos, justo antes del arranque de la campaña de Navidad.