La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha subrayado que las medidas aprobadas hasta ahora para hacer frente al impacto económico derivado de la guerra en Irán no constituyen “un punto y final”, sino que la situación se irá “monitorizando” con la “puerta abierta” tanto a extender las ya vigentes como a aprobar otras nuevas.
Lo ha señalado durante el pleno del Parlamento de Navarra, en respuesta a una pregunta de EH Bildu, donde ha rechazado “este conflicto mundial” que está repercutiendo en la economía internacional, estatal, autonómica y en los hogares, y ha incidido en la necesidad de “hacer frente a esta realidad”.
Chivite ha remarcado que, “igual que lo hicimos en la pandemia, y la guerra de Ucrania, hemos construido una respuesta” que “no es un punto y final” y que podría reforzarse si el contexto lo exige.
Ha recordado que tanto el Gobierno de España como el Ejecutivo foral han impulsado “fundamentalmente medidas fiscales para llegar a los sectores productivos más afectados y también a las personas que están viendo cómo se incrementan los precios”, con especial incidencia en el ámbito de la energía.
A su juicio, los gobiernos “deben actuar en dos planos”: por un lado, desde una diplomacia “claramente posicionada en contra de quienes actúan desde la unilateralidad y sin tener en cuenta cuestiones tan básicas como los derechos humanos”. Y, por otro, mediante “una respuesta práctica en términos de actuar en la economía para evitar que paguen las consecuencias quienes nada tienen que ver con esos intereses particulares y muy concretos que provocan invasiones y guerras y que influyen en la economía mundial”.
La presidenta se ha comprometido a convocar de nuevo al Consejo Económico y Social en torno al mes de junio para “seguir monitorizando” las ayudas y “seguir tomando medidas si es necesario”. Además, ha avanzado que llevará a la mesa de fiscalidad la propuesta de deflactar la tarifa del IRPF “para que no sean las personas las que paguen una subida de precios que viene dada por una situación externa, pero que efectivamente no repercute de manera interna”.
Chivite ha insistido en que “iremos monitorizando, iremos viendo distintos escenarios, pensando siempre en la ciudadanía”. Ha apuntado que, en este momento, “lo que más nos preocupa es la subida de precios y la inflación”, manteniendo, en todo caso, la “puerta abierta” a prorrogar o ampliar el paquete de medidas vigente.
Por parte de EH Bildu, su portavoz, Laura Aznal, ha valorado positivamente las decisiones adoptadas hasta ahora, en especial “el escudo social que tanto reclamábamos”. Sin embargo, ha criticado que “las bajadas de impuestos, como del IVA, no han servido para nada porque son automáticamente absorbidas por los mercados”, por lo que ha defendido que “es hora de intervenir los precios y los mercados” y “recuperar el impuesto a las grandes energéticas”.
Aznal ha reiterado que “las bajadas de impuestos generalizadas no solucionan todos los males de la humanidad y algunas ni siquiera funcionar”. Frente a ello, ha apostado por que, “frente a relajaciones fiscales que no siempre llegan al bolsillo de la gente”, se avance en “el control de los beneficios extraordinarios empresariales, quizás nuevas figuras impositivas y, por supuesto, sueldos y salarios y pensiones dignas para hacer frente mejor a las crisis”.