La portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, ha sostenido este jueves que la idea de que la Comunidad de Madrid pudiera renunciar a adherirse al Plan estatal de Vivienda habría supuesto “reírse en la cara” de los madrileños y no “un órdago” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Espinar ha lanzado este mensaje durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno de la Asamblea, donde ha interpelado a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, cuestionándole si le han “temblado las piernas” después de pasar, en menos de 24 horas, de calificar el plan de vivienda de “inconstitucional” a anunciar que finalmente se acogerá a él.
“Renunciar a 1.100 millones para construir vivienda no era solo un órdago a Pedro Sánchez, era reírse la cara de todos los madrileños que no pueden pagar un alquiler ni comprar una casa”, ha recalcado la dirigente socialista, subrayando el impacto que tendría para quienes tienen más dificultades de acceso a la vivienda.
En su intervención, la portavoz del PSOE ha afeado que, al mismo tiempo, se destinen “millones a Quirón” mientras la presidenta autonómica “tenga dos pisazos”. También ha advertido de que el grupo socialista se mantendrá “muy vigilantes” para garantizar que esos 1.100 millones de euros en vivienda que corresponderían a la Comunidad de Madrid no terminen sirviendo para que “sus colegas sigan haciendo negocio”.
Espinar ha acusado además a Díaz Ayuso de incumplir sus compromisos en este ámbito. “La única promesa que ha cumplido la señora Ayuso en materia de vivienda es la que se hizo a ella misma, la de dejar de pagar el alquiler. Pero es que los madrileños siguen teniendo el mismo problema y siete años después usted sigue demostrando que no es una prioridad”, ha reprochado la portavoz socialista.
Las palabras de Espinar llegan después de que ayer el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, abriera la puerta a que la Comunidad de Madrid finalmente se sume al Plan estatal de Vivienda, que contempla 1.113 millones de euros para la región. No obstante, el consejero reiteró sus críticas a un diseño que, a su juicio, no ha sido pactado con las autonomías, se ha presentado con retraso y plantea interrogantes sobre su cobertura económica. “Nosotros en ningún momento hemos dicho que no vayamos a asumir ese Plan de Vivienda”, subrayó Rodrigo.