El 5 de octubre de 1979 el BOE publicaba la Ley Orgánica 2/1979, de 3 de octubre, del Tribunal Constitucional. Concluía así el trámite de la primera ley orgánica que desarrollaba la Constitución. De este hito se cumplen 45 años, por este motivo Demócrata recupera la tramitación, las anécdotas y las mejores intervenciones de «la viga maestra del nuevo Derecho de la sociedad española». Como definió la norma el entonces presidente de la Comisión Constitucional del Senado Manuel Iglesias Corral.
Ni el fondo ni la forma
Era finales de julio cuando se celebró en el Congreso un Pleno “escoba”, con el que el Gobierno de Adolfo Suárez pretendió dejar cerrada toda su agenda legislativa antes del parón veraniego. Entre los temas que ocupaban la agenda del día, destacaba uno por encima de todos: el proyecto de Ley Orgánica del Tribunal Constitucional.
Se trataba del primer proyecto que exigía el quórum extraordinario (mayoría absoluta) recogido en el segundo párrafo del art. 81 de la Constitución, aprobada meses atrás. En el Pleno de la Cámara Baja se produjo un debate especialmente tenso y bronco. El proyecto había sido tramitado por proceso de urgencia, recortando a la mitad los plazos legislativos para desagrado de la oposición.
«Salgo para hablar en serio, aún sabiendo que no se me va a escuchar», sentenció Santiago Carrillo, portavoz del Partido Comunista, que capitalizó el descontento por el tipo de tramitación, llegando a cuestionar la legitimidad de la norma: «Una ley orgánica no puede aprobarse en las condiciones en que se está intentando aprobar ésta».
