El ingeniero adjunto al director de explotación de la presa de Buseo, Alberto Canet, ha explicado ante la comisión de investigación de Les Corts sobre la dana que con el episodio del 29 de octubre de 2024 “falló la previsión” meteorológica y también las comunicaciones. Ha subrayado que, si el plan de emergencias de la infraestructura hubiera estado completamente desplegado, se habrían podido “haber activado las sirenas y podríamos haber avisado” a la población situada aguas abajo.
Canet ha apuntado que las alertas emitidas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para ese día podrían haber sido “más acertados” y la previsión “un poco mejor”. Ha advertido igualmente de las graves consecuencias que habría tenido una hipotética rotura de la presa y ha señalado que, de haberse producido, podría haberse desencadenado “una catástrofe” todavía mayor en los municipios situados río abajo.
Durante su intervención ha confirmado que la presa llegó a verter por coronación y que se superó el umbral correspondiente al escenario 3 de emergencias, aunque ese nivel no se llegó a declarar formalmente. “Quizás debíamos haber sido más contundentes”, ha reconocido, al tiempo que ha descrito aquel episodio como “una situación catastrófica en la que falló casi todo”, con carreteras y líneas de comunicación cortadas. A su juicio, con el plan ya implantado habrían dispuesto de comunicación satelital y vía Tetra, lo que habría facilitado la gestión.
El plan de emergencias de la presa se aprobó en 2023 y, según ha precisado, la normativa “dice que hay dos años para establecer la primera reunión”, plazo que “se había cumplido”. Mientras tanto, dependían de la telefonía móvil. Ha relatado que la mañana del 29 de octubre revisó la presa junto a dos operarios y la situación era “más o menos tranquila”, aunque ya estaban “incomunicados”.
Relato de la jornada de la dana
El ingeniero ha detallado que abandonó la presa hacia las 16.00 horas para desplazarse a València, donde consideraba que tendría “mejor cobertura para seguir los datos” del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que llegaban “con un cierto retraso, en torno a media hora”. Desde allí mantuvo una reunión telemática con el director de explotación para seguir “la evolución de los caudales”, que entonces se situaban entre 100 y 150 m3/s.
Ha indicado que a las 20.41 horas envió un correo a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), al director de explotación y al responsable de explotación de la Conselleria “visto que el caudal estaba aumentando”, y salió de nuevo hacia la presa. En ese mensaje advertía de que quedaban unas “tres horas y media para desbordar por el aliviadero”. “En realidad quedaba más, pero como los datos venían con cierto retraso, me tomé una licencia de acelerarlo un poco”, ha señalado.
No obstante, no pudo alcanzar la presa en vehículo porque encontró un derrumbe a la altura de la central hidroeléctrica de Chulilla, por lo que decidió regresar a València. Ha explicado que, ya en casa, alrededor de las 23.00 horas, analizó de nuevo la situación y remitió otro correo, a las “23.03”, en el que indicaba que probablemente se había producido el desbordamiento, aunque “tampoco tenía muchos indicios”.
Desde la capital, ha relatado, comenzó a “estudiar más la situación” utilizando los datos de la estación de aforos de Bugarra. “Habíamos perdido los datos de la presa y no había comunicación con los operarios. Ahí empecé un poquito a ver cómo estaba la situación en los otros puntos”, ha indicado.
Escenario 3 y fallos de comunicación
Canet ha señalado que la alerta roja “se terminaba a las seis de la tarde”, por lo que esperaban que no hubiera más complicaciones. Ha explicado que durante la tarde el río no aportaba grandes caudales, aunque “por la noche sí que éramos conscientes de que nos habían avisado que en Utiel había llovido mucho” y que, “seguramente a partir de las siete o de las ocho, dio un arreón y así lo registra el pluviómetro del SAIH de la presa”.
En el correo enviado pasadas las 23.00 horas ya apuntaba que era “probable” un desbordamiento “importante” de la presa, aunque iba “un poco a ciegas” por la ausencia de datos en tiempo real. Más tarde, en dos mensajes remitidos de madrugada, “a las doce y a la una”, advirtió de que, con la información disponible, se habrían “superado los límites del escenario 3” de emergencias. “Intenté llegar a la presa y el director de explotación decidió también hacer lo mismo desde su residencia”, ha añadido.
Al valorar qué podría haberse hecho mejor, ha insistido en que el día de la dana “se nos cayeron las comunicaciones” y ha admitido: “Si hubiésemos tenido un poquito mejor comunicaciones, si hubiésemos tenido implantado el plan, podríamos haber activado las sirenas y podríamos haber avisado”. Ha asegurado igualmente que no recibieron “ningún aviso de que venía un temporal extraordinario” por la tarde y que “nosotros en principio pensábamos que la alerta roja acababa a las seis”.
Preguntado por la coordinación institucional, ha explicado que mantienen un grupo de WhatsApp en el que iban “poniendo y recibiendo los mensajes” y que también se comunicaban por teléfono. Ha precisado que la presa depende de la Conselleria de Agricultura, ya que la Generalitat es la titular de la infraestructura, y ha indicado que durante la jornada de la dana no tuvo como interlocutor a ningún responsable político.
Reacciones de los grupos parlamentarios
En el turno de los grupos, el diputado del PP Joserra González de Zárate ha rechazado que se pretenda “criminalizar a la Generalitat cuando los únicos responsables de absolutamente todo son la CHJ”, y ha criticado que su máximo responsable continúe en el cargo. Ha remarcado además que el SAIH “prácticamente no les daba datos reales” y que las referencias de Aemet apuntaban a que la situación se estabilizaría a las 18.00 horas.
Por parte de Vox, José Má Llanos ha considerado que “no estábamos preparados” y ha censurado que “no puede ser que una situación como esta dependa de comunicaciones de móvil y de WhatsApp, eso evidentemente puede caer en cualquier momento”. También ha recordado que “el manual de explotación dice que en caso de avenida, debe formarse un comité con cuatro cargos de la CHJ” y ha preguntado por qué no se constituyó.
La diputada del PSPV Alicia Andújar ha sostenido que la comparecencia evidencia “la irresponsabilidad del Consell de Mazón, porque mientras Carlos Mazón estaba en el Ventorro, la vicepresidenta Camarero y Martínez Mus estaban en una fiesta comiendo canapés y el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, estaba a las 18.30 horas en su casa”. Ha incidido en que las normas de explotación establecen que es la Conselleria de Agricultura la que debe avisar si detecta un incremento de caudales que pueda provocar una avenida.
Desde Compromís, Paula Espinosa ha defendido que Canet estuvo “a la altura” de la situación, pero ha acusado a la Conselleria de Agricultura y al entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, de no haber estado “al lado de su pueblo” ni de asumir “el mando que le correspondía porque era la titular de esa presa”. Ha concluido que “el fallo no fue técnico, sino que lo que falló fue un engranaje político y administrativo de la gestión de la emergencia”.