El incendio forestal declarado en Los Gallardos (Almería) ha entrado ya en la historia negra de España. Con al menos 12 fallecidos, según el balance facilitado por la Junta de Andalucía, se ha convertido en el incendio forestal más mortífero registrado en el siglo XXI en nuestro país, superando la tragedia de Riba de Saelices (Guadalajara), donde murieron once miembros de un retén de extinción en 2005.
Los Gallardos (Almería), 2026: al menos 12 fallecidos
El incendio iniciado el 9 de julio entre los municipios de Los Gallardos y Bédar deja, por el momento, 12 víctimas mortales, además de varios heridos y 19 desaparecidos. Las autoridades mantienen abierto el proceso de identificación de los fallecidos, por lo que el balance continúa siendo provisional.
El fuego avanzó con una rapidez extraordinaria favorecido por las altas temperaturas, el viento y una orografía especialmente complicada. Buena parte de las víctimas fueron localizadas en vehículos cuando intentaban abandonar la zona, mientras que miles de personas tuvieron que ser evacuadas de forma preventiva.
Guadalajara (2005): la tragedia que marcó un antes y un después
Hasta ahora, el incendio de Riba de Saelices (Guadalajara) era el más mortífero del siglo XXI. El 17 de julio de 2005 murieron 11 integrantes de un operativo de extinción tras quedar rodeados por un cambio brusco en el comportamiento del fuego.
La tragedia provocó una profunda revisión de los protocolos de seguridad, la formación de los equipos forestales y la coordinación entre administraciones. El incendio arrasó cerca de 13.000 hectáreas y supuso uno de los mayores desastres ambientales de la década.
Horta de Sant Joan (Tarragona), 2009: cinco bomberos fallecidos
Cuatro años después, España volvió a vivir otra tragedia durante las labores de extinción de un fuego. En el incendio de Horta de Sant Joan murieron cinco bomberos del Grupo de Actuaciones Forestales (GRAF) de la Generalitat de Cataluña tras quedar atrapados por un cambio repentino del viento.
Aunque la superficie quemada fue muy inferior a la de otros grandes incendios, este episodio se convirtió en uno de los más recordados por el elevado coste humano entre los profesionales que combatían las llamas.
Sant Llorenç Savall (Barcelona), 2003: cinco miembros de una familia
El incendio declarado en agosto de 2003 en Sant Llorenç Savall dejó cinco fallecidos, todos ellos miembros de una misma familia que intentaba escapar del avance del fuego.
La tragedia puso de manifiesto la importancia de seguir las instrucciones de evacuación y de no improvisar rutas de escape cuando un incendio forestal presenta un comportamiento extremo.
Losacio (Zamora), 2022: cuatro víctimas mortales
El incendio de Losacio, originado por una tormenta seca en julio de 2022, dejó cuatro fallecidos y calcinó más de 30.000 hectáreas, convirtiéndose además en uno de los mayores incendios forestales registrados en España durante el siglo XXI.
Entre las víctimas se encontraban un bombero forestal, un pastor y dos vecinos que fallecieron como consecuencia de las graves quemaduras sufridas durante el incendio.
El resto de incendios más mortíferos del siglo XXI
Aunque ningún otro incendio individual ha alcanzado las cifras de los anteriores, otros grandes fuegos también dejaron víctimas mortales:
- Torrefeta i Florejacs (Lleida, 2025): 2 fallecidos.
- Cortes de Pallás (Valencia, 2012): 2 fallecidos.
- Minas de Riotinto (Huelva, 2004): 2 fallecidos.
- La Palma (2016): 1 fallecido.
- Barranco de las Cinco Villas (Ávila, 2025): 1 fallecido.
El cambio climático y los megaincendios elevan el riesgo de tragedias
Los expertos coinciden en que la combinación de olas de calor más intensas, sequías prolongadas, acumulación de combustible vegetal y episodios de viento extremo está favoreciendo incendios cada vez más difíciles de controlar, conocidos como megaincendios o incendios de comportamiento extremo.
El incendio de Los Gallardos vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la prevención, la gestión forestal y los sistemas de evacuación para evitar que este tipo de tragedias vuelvan a repetirse.