El presidente de los ingenieros de Caminos responsabiliza a Óscar Puente del accidente ferroviario en Urda (Toledo)

José Trigueros acusa a Óscar Puente de la tragedia del AVE e Iryo y denuncia un grave fallo del sistema de seguridad y del mantenimiento ferroviario.

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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar | Puente Nacho Cubero - Europa Press
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El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, José Trigueros, ha señalado directamente al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, como responsable del siniestro entre un AVE y un tren de Iryo en la línea Madrid-Sevilla, un choque que ha provocado al menos una decena de muertos.

En unas declaraciones a Europa Press, Trigueros, que también presidió el Instituto de la Ingeniería de España (IIE), ha cargado con dureza contra la gestión del titular de Transportes al frente de las infraestructuras ferroviarias del país.

“No puede ser que nuestras infraestructuras estén dirigidas por gente incompetente, que debería ocuparse de su Ministerio y no de poner tuits. Es una vergüenza cómo están nuestras infraestructuras. Yo hago responsable al ministro”, ha afirmado, cuestionando la falta de rigor y supervisión en el mantenimiento de la red.

Del fallo humano a los protocolos de seguridad

Aunque en un primer momento se ha apuntado a la posibilidad de un error humano como origen del siniestro, el presidente de la asociación ha puesto el foco en los protocolos de seguridad y en el sistema que debe evitar este tipo de fallos.

Según ha advertido, “si ese fallo se basa en el posible error humano ese protocolo está mal hecho”. “No puede ser que en el siglo XXI se produzca un accidente de estas características. Yo siento vergüenza por la falta de mantenimiento y de control”, ha remachado, subrayando que la responsabilidad última recae en el diseño y supervisión de los sistemas.

Trigueros ha insistido en que “la causa del accidente no es más que una, el fallo del sistema de seguridad de la línea. El fallo del LZB, un sistema de seguridad que parece ser que se estropeó a primera hora de la mañana”, apuntando a este mecanismo como elemento clave que no habría funcionado correctamente.

El ingeniero ha recordado que en alta velocidad las vías se dividen en cantones y que “en los cuales si hay un tren detenido en ese cantón no puede entrar otro tren porque el semáforo tiene que estar en rojo”. Desde su punto de vista, “lo que es incomprensible es que se reanude la línea” sin que el sistema de protección estuviera plenamente operativo.

En esta línea, ha recalcado que el sistema LZB “falló” a primera hora de la mañana “y se supone que estaban reponiendo el sistema y empezaban a circular trenes”. A su juicio, en un entorno de alta velocidad “no podemos permitirnos los fallos humanos en la alta velocidad. Si el semáforo está rojo el tren se detiene. No puede ser que la alta velocidad española se convierta en el mayor desastre de Europa”.

Trigueros ha recalcado que, incluso si el maquinista “se salte un semáforo”, el sistema de seguridad debe actuar de forma inmediata: “el sistema, automáticamente si funciona bien, detiene el tren”: “En el mismo cantón no puede haber dos trenes”.

Por ello, sostiene que “lo que ha sucedido es porque el tren no lo ha detenido, el sistema debería haberlo detenido. El maquinista no tiene ninguna culpa porque lo tiene que parar el tren”, exonerando al conductor y atribuyendo el origen del siniestro al fallo del sistema y a la falta de control por parte del Ministerio.