El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se ha reunido con los consellers de Sanitat, Marciano Gómez, y de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, con el fin de planificar el regreso escalonado de las personas evacuadas por el incendio de Vall d' Uixó tanto a sus domicilios como a los centros sociales donde viven.
Para ello se ha diseñado un operativo específico en el que participan Policía Local, Guardia Civil, Policía de la Generalitat y Cruz Roja, de manera que el retorno de los vecinos de La Vilavella a sus casas se lleve a cabo con las máximas garantías, según ha detallado la Generalitat en un comunicado.
En la reunión también se ha revisado la situación de las personas residentes en la residencia de La Vall, cuyo regreso exige un dispositivo especial y perfectamente coordinado, con ambulancias, personal sanitario y otros recursos de transporte adaptados.
Paralelamente, la Generalitat está organizando el suministro de agua potable a los vecinos de La Vilavella, ya que, por razones de salud pública, no se permite el consumo de agua del grifo hasta nuevo aviso. En este reparto de agua colaboran distintas administraciones, entre ellas la Diputación de Castellón.
En esta línea, la Generalitat insiste en que no se debe usar el agua de la red para beber, cocinar ni preparar alimentos en ninguno de los municipios afectados por el desalojo. Se aconseja recurrir a agua envasada y no consumir agua procedente de fuentes naturales, manantiales u otros puntos de abastecimiento sin garantía sanitaria.
Asimismo, dado que el agua ha permanecido estancada en las tuberías más de 24 horas, se recomienda purgar la instalación interior de cada vivienda, dejando correr el agua por todos los grifos durante unos minutos antes de utilizarla.
El Centro de Coordinación de Emergencias, junto con la Dirección General de Salud Pública, ha difundido además una serie de pautas para las urbanizaciones cercanas al incendio, como emplear mascarillas autofiltrantes bien ajustadas a la cara, mantener puertas y ventanas cerradas, reducir la actividad física al aire libre o apagar aparatos de aire acondicionado y extractores de humo, entre otras medidas.
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS
Debido a que el humo generado por los incendios contiene una mezcla de gases y partículas finas que pueden agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares preexistentes, las personas con patologías de este tipo deberán seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios responsables de su seguimiento y mantener disponible la medicación prescrita, especialmente la inhalada en el caso de las personas asmáticas.
La Conselleria de Sanitat recomienda, asimismo, no consumir alimentos que hayan estado expuestos directamente al humo y las cenizas, así como lavar cuidadosamente con agua potable frutas y verduras antes de su consumo.
En las viviendas, se aconseja limpiar las superficies con un paño húmedo y humedecer el suelo antes de barrer para evitar que las partículas finas vuelvan a quedar suspendidas en el aire, así como usar mascarilla y lavarse las manos después de limpiar.