Decenas de personas convocadas por el Sindicato de Vivienda AZET se han reunido desde primera hora de la mañana en la calle Iturribide de Bilbao con el objetivo de impedir el desalojo de una mujer, su hija y sus dos nietas menores de edad de la vivienda en la que residen.
Según ha informado el colectivo convocante, el lanzamiento "se ha paralizado a la espera de una confirmación por parte del juzgado", por lo que la movilización continúa en el lugar a la espera de una resolución definitiva.
El sindicato ha llamado a los vecinos de la capital vizcaína a sumarse a esta acción "de apoyo y resistencia" para tratar de detener el desahucio. La concentración, que se desarrolla desde las 08.30 horas, se mantiene con pancartas y consignas como "Etxegabetzea gelditu! (¡Impedir el desahucio!)" o "¡No toleramos ni un desahucio más!".
Pasadas las 10.15 horas, la portavoz del sindicato, Blanca, ha señalado ante los concentrados que "finalmente parece que hemos conseguido paralizar el desahucio, a la espera de una confirmación por parte del juzgado".
La representante de AZET ha explicado que "hemos hecho un trabajo sindical durante esta semana para tratar de paralizarlo y que no hemos recibido ninguna respuesta, no ha sido ha sido hasta que no hemos hecho esta convocatoria pública que hemos conseguido algo".
“PROPIETARIO DE TRES VIVIENDAS”
Desde AZET han indicado que, de haberse ejecutado el lanzamiento, la familia se habría quedado "a la pérdida de su vivienda habitual", sin contar con una alternativa habitacional "real y digna". Han detallado que la sentencia otorga la posesión del piso al exmarido de Patricia, quien "es propietario de otras dos viviendas".
El sindicato ha recordado que "Patricia compró esta vivienda junto con él hace unos años y ha participado en el pago de ella, sin embargo, el juez ha considerado que era más importante el beneficio de su exmarido, que es una persona que tiene otras dos viviendas en propiedad, que la necesidad de Patricia, de su hija y de sus dos nietas menores de edad", según han denunciado en la concentración representantes de AZET.
En este sentido, han criticado que "la crisis de la vivienda nos pone en una situación de vulnerabilidad, que se aprovecha para ejercer una violencia directa sobre nosotras, además una violencia patriarcal", y han lamentado que el exmarido de la mujer "haya utilizado esta situación para castigarla y ejercer violencia patriarcal sobre ella".