Unidas por Extremadura ha expresado su rotundo rechazo y condena ante una pintada de “carácter xenófobo” con el mensaje 'stop invasión', aparecida este miércoles en la fachada de la sede de la Fundación Ruy López de Almendralejo. Esta entidad está autorizada para colaborar en el proceso de regularización de personas migrantes aprobado por el Gobierno, y la coalición vincula lo ocurrido con el acuerdo entre PP y Vox que hizo posible la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta, a quien acusan de haber asumido el “relato racista” de la formación de extrema derecha.
La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha subrayado que la Fundación Ruy López lleva “décadas” trabajando con población migrante, “ayudándoles a su integración” y favoreciendo la construcción de sociedades más fraternas, por lo que, ha recalcado, “no se merece esto”.
De Miguel ha recordado que el actual proceso de regularización persigue “dar derechos a quien ya está aquí y está trabajando y lo está haciendo sin derechos”. A su juicio, “el problema es que aquellos que se alimentan del odio, que además son sumamente cobardes, realizan estos actos porque se encuentran también auspiciados o impunes, porque están viendo que ese mismo discurso lo están escuchando desde los atriles de los parlamentos”.
En esta línea, ha insistido en que María Guardiola, tras su investidura, ha “asumido el relato racista de Vox y lo ha hecho suyo”, algo que considera inaceptable. Ha denunciado que, con el pacto de gobierno, se está colocando “en la diana a colectivos, a asociaciones y a las personas migrantes, porque les está diciendo que no tienen los mismos derechos que la población española, en este caso la población extremeña”.
Frente a ello, ha recalcado que “eso no es así” y que “las personas tienen derechos” con independencia de “si eres migrante o si no lo eres. Da igual si llevas 20 años viviendo en Extremadura o si llevas tres. Tienes derecho porque eres un ser humano”, ha sentenciado.
Para la portavoz de Unidas por Extremadura, este “acuerdo de la vergüenza, racista e infame no les puede salir gratis”. Junto a decenas de personas concentradas ante la sede de la Fundación Ruy López para borrar la pintada, ha defendido que esta respuesta ciudadana constituye “un ejemplo enorme de que la población no va a permitir que el racismo campe a sus anchas”.
“Ser racista, porque discriminar por nuestro color de piel, nuestro origen o por el dinero que uno tenga en el bolsillo, tiene que volver a dar mucha vergüenza, porque es de ser malas personas”, ha espetado la dirigente de la coalición.