Vox ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley (PNL) con el objetivo de salvaguardar el monolito de sa Feixina, en Palma, dedicado a las víctimas del crucero franquista Baleares hundido por la Armada de la II República. El movimiento del partido se produce después de que el Gobierno lo incluyera el pasado 26 de marzo en el Catálogo de Símbolos y Elementos contrarios a la Memoria Democrática, paso previo para ordenar su retirada del espacio público.
Según detalla la formación en una nota de prensa, la iniciativa reclama al Ejecutivo que deje sin efecto dicha resolución y que “cese en su acoso contra un conjunto monumental que honra a los 788 oficiales y marineros fallecidos en la Batalla del Cabo de Palos en 1938”.
Vox recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) dictó en junio de 2021 una sentencia que obligaba al Consell de Mallorca a inscribir el monumento como Bien del Patrimonio, al considerar que no infringía la Ley de Memoria Histórica y que su relevancia histórica y urbanística avalaba su mantenimiento.
Pese a ello, critican que “el Gobierno de Sánchez ignora deliberadamente ese pronunciamiento judicial y traslada al Ayuntamiento de Palma la orden de derribo”.
Además, la PNL reclama al Gobierno que “cesar cualquier iniciativa de eliminación de símbolos históricos por razones ideológicas” y que derogue la ley de memoria democrática, al entender que se trata de “un instrumento utilizado para imponer una versión oficial de la historia que excluye a las víctimas del bando nacional”.
El diputado balear de Vox, Jorge Campos, ha recordado que lleva “más de diez años en la lucha por proteger, no solo el monumento, que es patrimonio de todos, sino también la memoria de los fallecidos en el Crucero Baleares”.
“Ahora toca llevar esta lucha al Congreso de los Diputados, ante el empeño del gobierno socialista en derribarlo al más puro estilo talibán, incluso estando catalogado y protegido por sentencia judicial”, ha añadido.