La Interprofesional del Aceite de Oliva Español tiene previsto destinar 22 millones de euros a una nueva campaña de promoción en Estados Unidos con el objetivo de “combatir” los aranceles. Al mismo tiempo, se reforzará la presencia de los aceites españoles en China, considerado igualmente un mercado prioritario para el sector.
“A no tardar mucho vamos a lanzar una potente campaña de promoción en Estados Unidos dotada con 22 millones de euros, porque los aranceles hay que combatirlos y cómo se combaten con promoción en Estados Unidos”, ha asegurado el presidente la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Pedro Barato, durante su participación en la ‘Jornada Aceite de Oliva’, organizada por El Economista.
En este escenario, Barato ha insistido en que España “apuesta” por Estados Unidos, uno de los mayores consumidores de aceite de oliva a escala mundial. “Por lo tanto, Estados Unidos tiene que ser nuestro eje de trabajo”, ha reiterado.
El otro gran foco de actuación para los próximos dos años será China, donde se pondrá en marcha otra campaña relevante, al tratarse de uno de los destinos estratégicos para el aceite de oliva español.
“Si lanzamos nuevas campañas en China y Estados Unidos es porque asumimos que tenemos que mejorar la posición de nuestros aceites de oliva en esos mercados. Si queremos seguir liderando este negocio no podemos parar y hay que afinar nuestros mensajes y elegir bien dónde y cómo lo hacemos. Lo bueno es que hemos demostrado que tenemos la capacidad y la voluntad para hacerlo y tenemos el apoyo y la unión de todo el sector del aceite de oliva español”, ha subrayado.
Barato ha puesto en valor el papel de la interprofesional en la expansión internacional del aceite de oliva español. “Lanzamos las primeras campañas en 2009, cuando echó a andar la organización y exportábamos de media unas 600.000 toneladas y ahora esa cifra ya supera el millón, mientras que las de nuestros grandes competidores se han estancado”, ha recalcado.
Como resultado, las ventas de aceite de oliva fuera de la Unión Europea prácticamente se han triplicado, y el valor de las exportaciones se ha multiplicado por 2,5, hasta acercarse en 2025 a los 4.700 millones de euros.
EEUU, el gran mercado para las empresas españolas
El director general de Deoleo en España e Italia, Víctor Roig, ha incidido en que Estados Unidos es un mercado “que hay que ganar”, en el que es necesario “mantenerse fuertes” y “luchar con armas que permitan valorizar el mercado”. A su juicio, existe margen para seguir creciendo, apoyándose en “unas marcas espectaculares luchando allí”. “Hay que crecer porque tenemos unas marcas espectaculares luchando allí. No hay que crear una alarma, ni españolizar el mercado de Estados Unidos”, ha indicado.
“No hay que emular lo que pasa en España en el mercado americano. Creo que tenemos que trabajar como lo hemos estado trabajando hasta el momento”, ha señalado.
En la misma línea, el director general de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta Díaz, ha remarcado que Estados Unidos es “el gran mercado” para el aceite de oliva español. “Y por supuesto hay que estar allí y nosotros estamos viendo la capacidad de incrementar las ventas”, ha subrayado.
“Tenemos que ser muy cuidadosos para preservar el producto que estamos llevando, para preservar la calidad y para que tengamos la imagen que corresponde”, ha asegurado.
Dar más valor al aceite de oliva en la hostelería
El sector ha resaltado también la necesidad de reforzar la percepción de valor del aceite de oliva tanto entre los consumidores como en la hostelería, donde a menudo se considera un simple ingrediente culinario y no un producto a destacar, como sí ocurre con el vino.
El director general de Deoleo en España ha recordado que sus marcas han impulsado distintos proyectos en restauración, pero ha admitido que les “cuesta horrores” lograr que el hostelero reconozca y pague la calidad del aceite de oliva.
“Para el hostelero, el aceite es un ingrediente más y para el consumidor también, no lo olvidemos. Esa es la gran diferencia entre el vino y el aceite. Nos encantaría que el consumidor pidiera una variedad o pidiera una marca y el siguiente paso es que pagasen el aceite en el restaurante”, ha señalado en comparación con el sector del vino.
En cuanto a las perspectivas, Roig defiende la necesidad de “valorizar” el aceite de oliva. “Con la competencia leal entre las marcas, la categoría sube. Veo un futuro halagüeño al sector, pero apostando por la diferenciación y la valorización, y las marcas son las que realmente permiten esa valorización, aquí en España que nos cuesta y fuera también”, ha asegurado.
El director general de Oleoestepa, Álvaro Olavarría, también se ha mostrado “muy optimista” sobre el porvenir del aceite de oliva. “No hay un producto más noble que el aceite de oliva. Y lo que hay que hacer para ello es que todos estemos alineados y que tengamos unas reglas de juego que sean iguales en el tema de la calidad y que al final no exista esa competencia desleal”, ha subrayado.
En la misma línea, el responsable de Dcoop considera que el futuro del sector es “inmejorable”. “Habrá mayor o menor conocimiento, pero todo el mundo lo conoce y habla bien. Tenemos posibilidades enormes que hay que aprovechar, se ha hecho un trabajo impresionante en los últimos años y estamos situados para hacer esa conquista, aunque haya problemas, competitividad, el tema del agua y la garantía absoluta a los consumidores que se llama trazabilidad, seguridad alimentaria”, ha indicado.