El campo volverá a protestar en Valladolid el 20 de mayo por la falta de rentabilidad agraria

Asaja, UCCL y UPA-COAG convocan protestas el 20 de mayo en Valladolid para denunciar la falta de rentabilidad y exigir más ayudas al campo.

2 minutos

El campo volverá a protestar en Valladolid el 20 de mayo por la falta de rentabilidad agraria

El campo volverá a protestar en Valladolid el 20 de mayo por la falta de rentabilidad agraria

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

Las organizaciones profesionales agrarias con presencia en Castilla y León, Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG, han decidido convocar nuevas movilizaciones conjuntas que arrancarán el miércoles 20 de mayo en Valladolid. Con estas protestas quieren denunciar el desplome de la rentabilidad en el campo, que está generando pérdidas en numerosos subsectores, especialmente en los cereales y en otros cultivos herbáceos.

Durante estas acciones, los convocantes exigirán medidas políticas, arancelarias y fiscales que permitan abaratar los costes de los insumos y mejorar los precios en origen. Reclaman que estos precios se sitúen “al menos hasta cubrir los costes de producción, tal como fija y obliga la Ley de la Cadena Alimentaria”.

Las organizaciones agrarias pedirán también un refuerzo de las ayudas económicas “más allá de las ya aprobadas” mientras los mercados sigan desequilibrados por los grandes conflictos bélicos. Subrayan que las ayudas del Estado “nacieron escasas y ahora se han quedado todavía más cortas”, y critican que la Unión Europea y la Junta de Castilla y León “ni siquiera se han acordado de los agricultores y ganaderos”.

El sector reclamará, además, que se apliquen al menos los mínimos previstos en el Marco Temporal de Ayudas Estatales para la Crisis de Oriente Medio (METSAF), aprobado el 29 de abril por la Comisión Europea. Este instrumento permite compensar mediante ayudas hasta el 75% del sobrecoste que asuman hasta final de año los agricultores y ganaderos por el encarecimiento de fertilizantes y carburantes.

Los convocantes advierten de que, con dos conflictos bélicos activos en Oriente Medio y en el eje Rusia-Ucrania, la situación del campo se deteriora día a día, “al no repuntar las cotizaciones de los productos agrarios, mientras que siguen alcanzando récords los precios de los insumos, en particular de los carburantes y los fertilizantes”.

En este contexto, explican que el sector lácteo, que se encontraba en una fase “coyunturalmente más equilibrada”, se ha visto forzado “por la imposición de la parte compradora” a aceptar contratos trimestrales con una rebaja del 14% en el precio. Este nuevo escenario ha paralizado inversiones, acelera el cierre de explotaciones y está reduciendo la producción de leche mediante la caída de los censos.

A todo ello se suma la situación que padece el conjunto de la ganadería por el impacto económico de enfermedades animales cuyo control escapa a la capacidad del propio sector, así como el “estado de alerta permanente y de desconfianza” que se vive en el campo ante las posibles consecuencias de la entrada en vigor de acuerdos comerciales internacionales, como el de Mercosur y otros actualmente en negociación.