Vota | ¿Quién ha ganado el debate de las elecciones andaluzas? Todas las claves del primer cara a cara del 17M

Los cinco candidatos a la Presidencia de la Junta de Andalucía han protagonizado el primer debate electoral de la campaña del 17M, marcado por los cruces sobre sanidad, vivienda, empleo, financiación autonómica y pactos. Vota en nuestra encuesta quién crees que ha ganado el debate y consulta todas las claves de una noche decisiva para Moreno, Montero, Gavira, Maíllo y García

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Candidatos a la Junta de Andalucía que participan en el debate | Europa Press

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¿Quién crees que ha ganado el primer debate de las elecciones andaluzas 2026?

Moreno intenta resistir entre ataques por sanidad y vivienda y pide concentrar el voto ante el “lío” de los pactos

El primer debate de las elecciones andaluzas del 17M enfrentó a Juanma Moreno, María Jesús Montero, Manuel Gavira, Antonio Maíllo y José Ignacio García en una noche marcada por la vivienda, el empleo, la sanidad, la financiación autonómica y los pactos. El presidente andaluz defendió su gestión y la estabilidad del PP, mientras PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía le reprocharon su política sanitaria y social.

Moreno llegó al debate con el objetivo de proteger su ventaja y reforzar la idea de estabilidad. Montero buscó convertir la noche en un punto de inflexión para el PSOE-A, especialmente a través de la sanidad y la vivienda. Vox intentó colocar su mensaje de “prioridad nacional” y condicionar una eventual mayoría de la derecha. Por Andalucía y Adelante Andalucía trataron de ganar espacio propio atacando tanto al PP como al PSOE, con especial dureza en vivienda, sanidad pública y precariedad.

El debate, moderado por Xabier Fortes y Laura Clavero, se celebró en el Centro Territorial de RTVE Andalucía, en la Isla de la Cartuja de Sevilla, y estuvo dividido en tres bloques: economía; políticas sociales; y financiación autonómica, pactos y regeneración democrática. Los candidatos abrieron con 30 segundos iniciales y cerraron con un minuto de oro final para pedir el voto.

Vivienda y empleo abren el primer gran choque del debate

La vivienda y el empleo protagonizaron el primer bloque del debate. Juanma Moreno defendió que durante su mandato “se ha cuatriplicado” el número de viviendas de protección oficial en Andalucía y atribuyó el crecimiento económico de la comunidad a la estabilidad política, la bajada de impuestos, las reformas y la simplificación administrativa. El candidato del PP-A sostuvo que Andalucía ha crecido por encima de la media nacional y reivindicó el peso de sectores como la industria.

María Jesús Montero replicó que el descenso del paro responde en buena medida a las políticas laborales del Gobierno central, entre ellas la reforma laboral, la subida del salario mínimo y la revalorización de las pensiones, medidas que, según recordó, contaron con el voto en contra del PP. La candidata socialista acusó a Moreno de negar mejoras salariales a colectivos como las trabajadoras del servicio de ayuda a domicilio y sostuvo que en Andalucía hay una “paradoja”: una economía que crece, pero con jóvenes y familias incapaces de acceder a una vivienda.

Montero defendió que la vivienda es “un derecho” frente al “negocio del PP” y anunció que, si llega a la Presidencia de la Junta, subvencionará el 20% de la entrada de la hipoteca para jóvenes andaluces. Moreno respondió que esa medida ya existe mediante avales para jóvenes y reprochó a la candidata socialista que llegara tarde al debate.

Maíllo acusa a Moreno de implantar “la ley de la selva” en vivienda

Antonio Maíllo llevó el debate al terreno de la regulación del mercado inmobiliario. El candidato de Por Andalucía reprochó al PP su voto en contra de la prórroga de los alquileres en el Congreso y de las medidas laborales del Ejecutivo central. “Usted no ha regulado nada y ha implantado la ley de la selva”, afirmó en referencia a Moreno.

Maíllo defendió la aplicación de la ley estatal de vivienda, criticó el peso de los pisos turísticos y señaló Málaga como ejemplo de la crisis de acceso a la vivienda, con alquileres que, según dijo, alcanzan los 1.300 euros mensuales. También acusó a Moreno de “tomar el pelo” a los ciudadanos con viviendas de protección oficial de hasta 350.000 euros.

El candidato de Por Andalucía elevó además el tono en materia laboral al acusar a Moreno de no haber activado 1.500 millones de euros de la Consejería de Empleo y de “despreciar a los trabajadores”. Moreno calificó esa afirmación de “impropia” y se mostró visiblemente indignado durante el cruce.

Vox vincula vivienda e inmigración y Adelante le acusa de “engañar” a los andaluces

Manuel Gavira situó una parte central de su intervención en la inmigración. El candidato de Vox sostuvo que en Andalucía no se construye lo suficiente y que “sigue viniendo gente de fuera”, vinculando esa situación con la crisis de vivienda. Gavira defendió la “prioridad nacional” para las viviendas de alquiler, las ayudas sociales y los servicios públicos.

La intervención provocó un duro rifirrafe con José Ignacio García. El candidato de Adelante Andalucía calificó la propuesta de Vox de “engaño” y reprochó a Gavira que pretendiera hacer creer a los andaluces que no tienen vivienda “por culpa de un chaval que llega de Senegal”. García señaló a los grandes tenedores y a los fondos de inversión como responsables del problema y acusó a Vox de “hacerle el trabajo sucio” a Moreno.

García también afirmó que “el primer casero de Andalucía es La Caixa” y acusó al Gobierno andaluz de permitir que personas con sueldos de hasta 5.000 euros puedan acceder a vivienda protegida, lo que, según dijo, equivale a “subvencionar la especulación”. Moreno respondió acusando a García de gobernar “para los anticapitalistas”.

El campo, Mercosur y Trump entran en el debate andaluz

El primer bloque también dejó cruces sobre el campo, las infraestructuras y el modelo productivo. Moreno defendió la agricultura como “el sector más importante” de Andalucía y reclamó menos burocracia, menos impuestos y más infraestructuras hídricas. El presidente andaluz acusó al Gobierno de España de tener abandonadas obras clave para la comunidad y mostró imágenes de infraestructuras sin finalizar.

Gavira criticó a PP y PSOE por sus políticas hacia el campo y por su apoyo al acuerdo de la Unión Europea con Mercosur. “De milagro económico ninguno, el PP y el PSOE nos están robando el futuro”, afirmó. El candidato de Vox denunció además la falta de trenes y el arranque de olivos para instalar placas solares.

José Ignacio García introdujo a Donald Trump en la campaña al recordar su política de aranceles y su impacto sobre sectores productivos. También ironizó sobre las rebajas fiscales del Gobierno andaluz, al afirmar que el ahorro real para algunos ciudadanos equivale a “ocho euros en el gimnasio”, mientras que el deterioro de la sanidad pública les empuja a pagar seguros privados. “Vaya negocio, ahorrarse ocho euros de gimnasio para que se forre Quirón o Adeslas”, señaló.

La sanidad centra el segundo bloque: Moreno promete una ley de garantía sanitaria

La sanidad fue el eje central del segundo bloque y el terreno donde los cuatro candidatos de la oposición coincidieron en cargar contra la gestión de Moreno. El presidente andaluz abrió el bloque denunciando que se habían dicho “muchas barbaridades y muchas mentiras” sobre la sanidad andaluza y anunció una ley de “garantía sanitaria” si continúa al frente de la Junta.

Según Moreno, esa ley permitiría que los presupuestos y el número de profesionales sanitarios aumenten “año tras año”. El candidato del PP-A centró parte de su intervención en criticar la etapa de Montero como consejera de Salud, a quien acusó de haber despedido a 7.770 profesionales y de haber recortado 1.500 millones de euros en la sanidad andaluza.

Montero negó esas acusaciones y defendió que la Cámara de Cuentas de Andalucía certificó que entre 2011 y 2013, último año en el que fue consejera de Salud, se contrataron 947 facultativos más en Andalucía. La candidata socialista aseguró que los andaluces recuerdan “el orgullo que era la sanidad pública” durante su etapa.

Montero lleva la crisis de los cribados al centro del debate

Montero afirmó que estas elecciones “van de sanidad” y reprochó a Moreno su “falta de sensibilidad” con las mujeres afectadas por la crisis de los cribados de cáncer de mama. La candidata socialista acusó al presidente andaluz de justificar los problemas del sistema sanitario como si fueran “un lío” y sostuvo que el Gobierno andaluz no ha estado a la altura ante una de las mayores crisis de la legislatura.

La crisis de los cribados estuvo presente desde la llegada de los candidatos al debate. Montero, Maíllo y García acudieron con símbolos alusivos al cáncer de mama. La candidata del PSOE-A lució una pulsera rosa regalada por Amama Huelva; Maíllo llevó un lazo rosa en la americana; y García acudió con una camiseta blanca con los nombres de las 2.317 mujeres afectadas por los cribados formando un mapa de Andalucía.

José Ignacio García interpeló directamente a Moreno por la contratación de radiólogos tras la crisis de los cribados. Le preguntó cuántos se habían contratado de los 65 anunciados. Moreno respondió que 60 y defendió que la promesa estaba “cumplida”, mientras García le acusó de no haber cumplido.

Moreno y Montero se cruzan acusaciones sobre privatización y copago

La privatización sanitaria fue otro de los grandes puntos de fricción. Montero acusó a Moreno de querer poner en marcha el copago y denunció un “divorcio” entre el relato del PP y la realidad que, según dijo, sufren los andaluces. También reivindicó que durante su etapa se construyeron dos hospitales públicos frente a uno privado.

Moreno respondió exhibiendo documentos sobre la etapa de Montero, entre ellos un informe que, según el presidente andaluz, planteaba el copago, así como contratos y conciertos privados firmados durante gobiernos socialistas. El candidato del PP trató de devolver así la acusación de privatización a la candidata socialista.

García, por su parte, acusó también al PSOE de haber abierto la puerta a las privatizaciones sanitarias. El candidato de Adelante Andalucía mostró un documento con la vida laboral de un enfermero para denunciar contratos encadenados y precariedad laboral entre los profesionales sanitarios. Moreno replicó que su Gobierno ha estabilizado al 96% de la plantilla, mientras García sostuvo que esa situación explica que muchos sanitarios se marchen de Andalucía. “Qué disparate”, zanjó Moreno.

Educación pública, universidades y choque personal entre Maíllo y Moreno

El bloque de políticas sociales también derivó en un duro enfrentamiento sobre educación pública y universidades. Maíllo acusó a Moreno de infrafinanciar el conocimiento y de “ahogar” a universidades como las de Sevilla y Granada. También cuestionó el currículum del presidente andaluz y le reprochó no ponerse en el lugar de quienes sufren.

Moreno respondió con dureza y acusó a Maíllo de haber cambiado de posición política por “un sillón”. “Quién le ha visto y quién le ve”, le dijo, recordando que antes le veía combatir a Montero. Maíllo replicó que él procede de su plaza como profesor y acusó a Moreno de haber vivido siempre de la política.

El cruce subió de tono cuando Moreno citó a referentes históricos de Izquierda Unida como Julio Anguita para defender que aquellos dirigentes eran “coherentes” y que ahora, a su juicio, ya no lo son. Maíllo acusó a Moreno de padecer el “síndrome de San Telmo” y defendió que él sí había salido de su zona de confort al dejar su plaza pública de profesor.

Gavira insiste en la “prioridad nacional” también en servicios sociales

Vox volvió a llevar el debate de políticas sociales a la inmigración. Gavira sostuvo que Andalucía tiene un problema con los servicios sociales y que, a su juicio, la llegada de “gente de fuera” tensiona el sistema. El candidato de Vox insistió en que las ayudas deben destinarse en primer lugar a los andaluces.

En uno de los momentos más tensos, Gavira se refirió a menores extranjeros y Montero le interrumpió para precisar: “Son niños y niñas”. El candidato de Vox contrapuso el coste de esas plazas, que cifró en 4.500 euros, con la situación de ancianos que, según denunció, mueren esperando una plaza de residencia de 1.900 euros.

Gavira también sostuvo que las protestas sanitarias se han producido tanto con gobiernos del PP como del PSOE y acusó a Moreno de no haber querido “meterse en un lío” por no apartar, según dijo, a cargos vinculados al PSOE dentro del sistema sanitario.

Pactos, financiación y regeneración marcan el último bloque

El tercer bloque, dedicado a financiación autonómica, pactos y regeneración democrática, arrancó con la mirada puesta en los posibles acuerdos entre PP y Vox tras el 17M. Gavira defendió las exigencias de su formación ante un eventual pacto con el PP y afirmó que Montero “no tiene ninguna posibilidad” de ganar las elecciones.

El candidato de Vox planteó que lo que se decide en estos comicios es si Andalucía quiere un Gobierno “que no quiera líos” o uno que ponga a los andaluces como prioridad. Gavira aseguró que, si Vox entra en el Gobierno, garantizará la “prioridad nacional” en el campo y en los servicios sociales, y citó el pacto de Extremadura como ejemplo de las políticas que quiere aplicar.

José Ignacio García respondió llevando el debate a la regeneración democrática y acusó al número dos de Santiago Abascal de cobrar de Canal Sur mientras trabaja para el líder de Vox. También citó casos como el de las mascarillas en Almería y el escándalo de la Cartuja para reprochar al Gobierno andaluz su gestión de la corrupción.

Moreno y Montero chocan por la financiación autonómica

La financiación autonómica provocó uno de los principales enfrentamientos entre Moreno y Montero. El presidente andaluz sostuvo que los andaluces llevan 17 años con una financiación desigual desde la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero y acusó al Gobierno de España de diseñar un acuerdo para beneficiar a los “separatistas” que, según dijo, necesita Pedro Sánchez para mantenerse en La Moncloa.

Montero respondió acusando a Moreno de mentir sobre el contenido del acuerdo y defendió la posición del Gobierno central. El presidente andaluz replicó que todas las comunidades autónomas han rechazado el planteamiento salvo Cataluña, argumento que utilizó para insistir en que Andalucía sale perjudicada por el actual modelo.

Maíllo se sumó al cruce y recordó el acuerdo alcanzado en marzo de 2018 en Andalucía sobre financiación autonómica, subrayando que entonces hubo un consenso amplio sobre la necesidad de reformar el modelo.

El minuto de oro: Montero pide una “ola de cambio” y Moreno llama a concentrar el voto

El minuto de oro final dejó clara la estrategia de cada candidato. Montero abrió el cierre apelando al domingo 17 de mayo y defendiendo que Andalucía necesita un sistema público de calidad, derechos para las mujeres, futuro para los jóvenes, educación y valores como la alegría y la solidaridad. La candidata socialista cargó contra “el muro de odio” de una derecha que, según dijo, está cada vez más radicalizada, y pidió que el 17M sea “una ola de cambio”.

Maíllo llamó a no resignarse, citó a Julio Anguita y defendió que Por Andalucía representa una izquierda útil y protectora. El candidato afirmó que el daño social del PP ya es conocido y reivindicó Andalucía como “el abrazo” y “la ayuda”.

García sostuvo que Andalucía merece una comunidad mejor, con sanidad pública, educación pública y servicios públicos defendidos de verdad. El candidato de Adelante Andalucía dijo que su formación se toma muy en serio lo público, llamó a “echar a las derechas” y se presentó como una izquierda “sin mochila” y nueva. También comparó a Adelante Andalucía con “David frente a Goliat”.

Moreno cerró advirtiendo de que los otros cuatro grupos quieren “romper la estabilidad” de Andalucía. El presidente de la Junta alertó de que, si no se concentra el voto en el PP, puede haber “un gran lío”, incertidumbre sobre el Gobierno y posiciones difíciles de conciliar. Moreno pidió concentrar el voto en el Partido Popular y defendió que él lidera la única opción de estabilidad.

Gavira terminó señalando que las cifras hablan mal no de los andaluces, sino de quienes han gobernado. El candidato de Vox volvió a mencionar la “prioridad nacional”, reivindicó el campo y defendió que Andalucía merece un Gobierno con menos impuestos, sentido común y prioridad para los andaluces.

¿Qué dicen las encuestas?

Las encuestas dibujan una campaña favorable al PP, pero no cerrada. El último promedio publicado por RTVE situaba a Juanma Moreno en torno a los 55 escaños, justo en el umbral de la mayoría absoluta, mientras el PSOE caería hasta unos 27 diputados, lejos de sus resultados históricos en Andalucía. Ese escenario convierte el debate en una prueba de resistencia para Moreno y en una oportunidad casi obligada para Montero, que necesita alterar la dinámica de campaña y convertir el cara a cara a cinco en un choque directo con el presidente andaluz.

Demócrata también ha publicado encuestas recientes que apuntan a la misma clave de fondo: Moreno sigue primero, pero la mayoría absoluta no está blindada. La última encuesta de Sociométrica para El Español recogida por Demócrata sitúa al PP en 58 escaños, con riesgo de caer por debajo de los 55 si pierde movilización en provincias decisivas como Córdoba, Málaga y Huelva. Otro sondeo publicado este lunes para Grupo Joly plantea incluso un escenario en el que Moreno podría perder la absoluta, con un PSOE en situación muy adversa y Vox al alza.