La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, ha supervisado este miércoles el desarrollo de las obras del proyecto de concentración parcelaria en el ámbito de Lagunilla del Jubera y Ribafrecha, que avanzan según el calendario fijado.
Durante la visita a la zona de actuación, que abarca una superficie de 1.740 hectáreas, Manzanos ha constatado el progreso de las intervenciones, que “tendrán como resultado explotaciones agrarias más competitivas y adaptadas a las necesidades actuales del sector”.
El Gobierno de La Rioja destina 5,8 millones de euros a esta actuación, que contempla también la adecuación de una red de 69 kilómetros de nuevos caminos rurales y la ejecución de 13 kilómetros de desagües. “Hoy visitamos unas obras que comenzaron el verano pasado, y que en este momento ya están ejecutadas al 30 %”, ha señalado la consejera.
Ha subrayado, además, que se trata de la primera concentración parcelaria de La Rioja que incorpora un modelo digital basado en tecnología BIM, integrada con sistemas geoespaciales (GIS) y apoyada en vuelos de dron y fotogrametría, “para tener toda la información en una plataforma y lo que permite controlar el estado de la obra con una actualización constante de los datos”.
Mediante este sistema, ha añadido, “se obtendrá un modelo 3D de la zona que abarca la concentración parcelaria, que proporciona información sobre cada uno de sus elementos, dimensiones, materiales, fabricante, infraestructuras, propiedades del terreno y también un cronograma de ejecución”.
En el recorrido han acompañado a la consejera el director general de Desarrollo Rural, David Martín, el alcalde de Lagunilla del Jubera, Carlos Yécora, y la teniente de alcalde de Ribafrecha, María Cortijo González, junto con personal técnico del Servicio de Infraestructuras Agrarias de la Consejería de Agricultura.
Manzanos ha recordado que los trabajos, iniciados en septiembre de 2025 con un plazo de ejecución de 24 meses, beneficiarán a 561 titulares de explotaciones con parcelas en los términos municipales de Lagunilla del Jubera, Ribafrecha y Murillo de río Leza.
La obra fue adjudicada a la empresa Riojana de Asfaltos y cuenta con la asistencia técnica de Faber 1900. El proceso de concentración permitirá pasar de las 7.151 parcelas actuales a 965 fincas de reemplazo, lo que implica un índice de reducción de 7,41.
De esta forma, el número medio de parcelas por cada propietario pasará de 12,7 a 1,7 fincas, mientras que la superficie media de las explotaciones aumentará de 0,24 a 1,8 hectáreas.
Así, ha detallado Noemí Manzanos, “en una zona productiva agronómicamente muy importante para La Rioja, dispondremos de explotaciones mejor dimensionadas y con una red de caminos y desagües en perfectas condiciones; algo que facilitará el acceso a las parcelas, ofreciendo una mayor seguridad vial, disminuyendo los tiempos de trabajo y mejorando con ello la rentabilidad de las explotaciones agrarias”.
Esta nueva concentración parcelaria en el valle enlaza con la ya ejecutada en el área de Santa Engracia del Jubera. Con la intención de mantener la continuidad de este proceso, el Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha las tareas previas para un nuevo proyecto en la zona limítrofe de Ribafrecha-Alberite.
“Apostamos claramente por las parcelarias y por eso, en los últimos tres años, además de esta, hemos comenzado oficialmente el proceso de concentración de Tricio, y tenemos muy avanzada la investigación de propiedades en la zona de Añamaza”, ha resaltado Noemí Manzanos.
Los procesos de concentración persiguen ordenar la propiedad rústica y optimizar las explotaciones agrarias mediante el incremento del tamaño de las fincas y la disminución del número de parcelas por explotación.
El aumento de la superficie de cada parcela, unido a la modernización de infraestructuras y caminos, contribuye a reducir los costes de producción y a reforzar la competitividad de las explotaciones agrarias.