La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, ha destacado los progresos del proyecto Life Coop Cortaderia, centrado en recuperar hábitats dañados por especies exóticas invasoras. Gracias a esta iniciativa se han restaurado ya 260 hectáreas en Cantabria, en enclaves como el río Pas, las dunas de Liencres, las marismas de Santoña o el entorno del río Miera.
El nuevo programa, activo desde octubre de 2023 y con vigencia hasta 2028, dispone de un presupuesto global de 6,3 millones de euros, sufragado en parte por fondos europeos y con una aportación del Gobierno de Cantabria de 1,5 millones. La meta es recuperar 1.000 hectáreas de plumerales, de las que 600 se sitúan en territorio cántabro.
Susinos ha realizado estas declaraciones este miércoles durante el acto del Día Europeo de la Red Natura 2000, que se celebra cada 21 de mayo, en un escenario simbólico: el río Pas, un espacio clave de conexión entre ecosistemas fluviales y litorales, especialmente expuesto a la expansión del plumero.
La responsable autonómica ha subrayado la importancia de preservar estos enclaves naturales para las generaciones actuales y venideras. Ha recordado que Cantabria posee un valioso patrimonio ambiental integrado en la Red Natura 2000, compuesto por 21 Zonas de Especial Conservación (ZEC) y nueve Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Asimismo, ha puesto en relieve el impacto ambiental y social del proyecto, gracias al trabajo de los equipos forestales de SAEMA, SERCA y AMPROS, formados íntegramente por personas con discapacidad que actúan en distintos puntos de la comunidad. “La buena noticia es que la alianza generada en el proyecto Life está logrando no solo frenar la expansión del plumero, sino también restaurar los espacios que antes ocupaba”, ha señalado.
SITUACIÓN “GRAVE” Y DIMENSIÓN INTERNACIONAL
El coordinador de Life Coop Cortaderia, Santiago García de Enterría, ha remarcado la “dimensión internacional del proyecto”. “Es transnacional, con socios en Francia, Portugal y España, y en Cantabria, donde lideramos el proyecto desde SAEMA, participan unas 30 personas entre técnicos y operarios forestales, centrados en eliminar el plumero y restaurar los hábitats naturales con especies autóctonas”, ha detallado.
Según ha explicado, “el trabajo es continuo y combina eliminación manual, extracción de raíces y posterior plantación, con revisiones en cada zona varias veces”. No obstante, ha alertado de que “la situación en Cantabria sigue siendo grave”, por lo que ha reclamado la implicación de más actores, en especial responsables de infraestructuras y plantaciones que actúan como focos de dispersión.
Al acto han asistido también, entre otras autoridades, el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, además de trabajadores del programa.
ALIANZA EN EL ARCO ATLÁNTICO
El proyecto LIFE Coop Cortaderia (“Stop Cortaderia +: Development and implementation of a transnational alliance against Cortaderia”), con una duración de cinco años entre 2023 y 2028, está coordinado por SAEMA y recibe financiación del Programa LIFE (60%), del Gobierno de Cantabria (30%), así como de Red Eléctrica y EDP.
El consorcio, integrado por once socios de Portugal, España y Francia, actúa en el Arco Atlántico para contener la expansión de esta especie invasora en áreas especialmente frágiles, donde las condiciones climáticas favorecen su desarrollo.
La iniciativa ha superado ya su ecuador de ejecución con más de 419 hectáreas restauradas en todo el Arco Atlántico. En Cantabria se han recuperado 260 hectáreas, con intervenciones en las ZEC costeras y fluviales Dunas de Liencres y Estuario del Pas, Costa Central y ría de Ajo, Río Agüera, Marismas de Santoña, Dunas del Puntal y Estuario del Miera, Río Miera, Río Pas, así como en los municipios de Val de San Vicente, San Vicente de la Barquera y Herrerías.
Además, desde el IDIVAL se estudian los efectos de esta especie sobre la salud humana, en particular las alergias que provoca su polen.