El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha reclamado este lunes que la Política Agraria Común (PAC) que se diseñe para después de 2027 incorpore herramientas diferenciadas para afrontar, por un lado, las crisis derivadas del clima y, por otro, las crisis de mercado, ante el aumento del impacto de los fenómenos extremos sobre la producción agroalimentaria.
Antes de participar en la reunión informal de ministros de Agricultura de la Unión Europea que se celebra en Nicosia (Chipre), Planas ha recalcado que el campo europeo opera ahora en un escenario condicionado por dos grandes retos: la inestabilidad geopolítica, con especial atención a la situación en Oriente Medio, y las consecuencias del cambio climático.
En esta línea, ha alertado de que la sequía, la ausencia de lluvias, las inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos están dificultando cada vez más la labor de agricultores y ganaderos en toda la UE. “Nos situamos en un ámbito en el cual la producción agroalimentaria es, si cabe, mucho más complicada”, ha señalado.
Por ello, ha abogado por poner en marcha “medidas preventivas” y de “respuesta y gestión de riesgos”, además de “reforzar los sistemas de aseguramiento agrario” en el ámbito europeo, con instrumentos comunes que permitan ampliar la protección frente a los riesgos climáticos.
Planas ha remarcado igualmente la conveniencia de adaptar los mecanismos de apoyo al nuevo contexto y de distinguir las respuestas ante los distintos tipos de crisis que golpean al sector. “Creo que es muy importante en el apoyo de la Unión Europea post-2027 separar lo que se refiere al apoyo de las crisis de mercado de las crisis climáticas con un fondo específico”, ha añadido.