Unións Agrarias (UU.AA.) ha reclamado a las industrias lácteas que mantengan y prorroguen los contratos de recogida actualmente vigentes, ante la inestabilidad generada por la guerra en Oriente Próximo, con el fin de evitar que los ganaderos sufran recortes en el precio que perciben por la leche.
En una nota remitida a los medios, la organización agraria subraya que la Ley de Cadena Alimentaria “es clara respecto al deber de que los precios de los productos agroganaderos cubran los costes de producción” y avisa de que, en la coyuntura actual, no aceptará “nuevas tentativas de forzar precios en origen a la baja”.
Con el encarecimiento del combustible, la energía y los fertilizantes “escalando de manera desmesurada” a raíz de la guerra en Irán, UU.AA. insta al Ministerio de Agricultura y a la Xunta de Galicia a “dar un paso adelante” y “velar por el estricto cumplimiento de la legislación vigente en el sector productor”. Reclama, además, controles rigurosos para frenar la entrada de leche importada por debajo de costes y que se activen los mecanismos necesarios para que los nuevos contratos de suministro reflejen la situación actual.
Ante la inminente renovación de numerosos contratos de abastecimiento de leche, la organización apela a la responsabilidad de todos los agentes y pide la actuación de la AICA, tanto gallega como estatal, al considerar que se trata de “un escenario insólito que no puede tener cabida en el marco legal vigente, con los costes subiendo y los precios bajando”.
Unións Agrarias exige a las industrias que actúen “con responsabilidad”, advirtiendo de que no consentirá que “pretendan hacer caja a costa de la viabilidad del sector productor”. Asimismo, reclama a las cadenas de distribución que “no vuelva a prácticas fraudulentas” y que renuncien a utilizar leche de otros países a precios bajos como producto reclamo.
La organización destaca que el precio del diésel agrícola se ha incrementado alrededor de un 24% en los últimos diez días, situándose en torno a 1,50 euro por litro. Este encarecimiento se traslada también a los fertilizantes, por las dificultades para obtener materias primas, y amenaza con reflejarse igualmente en las facturas energéticas de las explotaciones.