El secretario general del PSOE en Castilla y León, Carlos Martínez, defendió este viernes en Bruselas la conveniencia de reforzar el presupuesto del Fondo Social Europeo (FSE) con una dotación "más ambiciosa", de forma que el desarrollo llegue a todas las zonas de la Unión Europea y se evite que el "código postal" o la residencia condicionen las oportunidades de futuro de la ciudadanía.
Martínez intervino como ponente en la 8ª reunión de la Comisión de Política Social, Educación, Empleo, Investigación y Cultura del Comité Europeo de las Regiones, donde expuso su propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo para la creación del Fondo Social Europeo Plus. En este contexto, subrayó que una asignación "más ambiciosa" resulta clave para que las políticas de empleo de calidad y de inclusión social puedan responder con eficacia a los desafíos globales.
El dirigente socialista advirtió de que la transición climática y la digitalización no afectan por igual a todos los territorios, lo que puede agrandar las desigualdades si no se adoptan medidas firmes. Por este motivo, reclamó un fondo "fuerte e independiente" que no quede absorbido por otras prioridades económicas y que conserve el carácter social con el que nació en 1957.
"Europa no será más fuerte por concentrar oportunidades, sino por distribuirlas; no será más justa por crecer, sino por crecer de forma equilibrada", afirmó Martínez durante su intervención.
Como ejemplo, aludió a la situación de diversos territorios del interior de España, citando expresamente Soria, El Bierzo o La Mora, donde los cambios globales se sienten con mayor crudeza y donde, a su juicio, la presencia de la Unión Europea debe hacerse notar de manera más clara.
En la misma línea, recalcó que la viabilidad del proyecto europeo depende de que los principios de igualdad y dignidad se concreten en cada región, ciudad intermedia o municipio. "No hay igualdad si el código postal determina las oportunidades", remarcó, para añadir que el porvenir del Fondo Social tiene que seguir "bien financiado y firmemente anclado en su misión social".
Aprovechando el debate sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP), Martínez instó a los Estados miembros a lanzar un mensaje "fuerte y unido" y recordó que una "Europa social creíble requiere una ambición financiera acorde". Por ello, reclamó que las políticas económicas y las sociales avancen de forma coordinada y reconozcan a los territorios como "la base del futuro" de la Unión Europea.
En este marco, alertó de que el actual clima de "incertidumbre" internacional, con crecientes tensiones geopolíticas y conflictos abiertos, obliga a una respuesta europea más cohesionada y sólida en el plano social. Insistió en que estas crisis externas repercuten directamente en la estabilidad de las regiones y en la calidad de vida de sus habitantes.
Recordó también que los procesos de transformación no se desarrollan de igual manera en todas partes y que la inestabilidad global suele intensificar las brechas ya existentes. Martínez subrayó que, ante un escenario en permanente cambio, la Unión Europea debe reforzar sus instrumentos de protección social para impedir que las turbulencias geopolíticas se traduzcan en mayor fragmentación interna o en la exclusión de los colectivos más frágiles.
Por último, destacó que la capacidad de Europa para hacer frente a los desafíos exteriores descansa en su cohesión interna y reiteró que el Fondo Social Europeo no es solo un mecanismo financiero, sino un pilar estratégico para preservar la paz social y la resiliencia de los territorios frente a las amenazas globales que caracterizan el momento actual.