Vox ha decidido no registrar candidatura propia al Senado en seis provincias y limitarse a un solo aspirante en otras catorce --ninguna de ellas en Castilla y León-- con el objetivo de frenar el acuerdo alcanzado entre PSOE, Frente Amplio y diversas fuerzas de izquierdas territoriales, según ha comunicado el partido.
En detalle, la formación renuncia a presentar lista propia en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares, mientras que optará por un único candidato en Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
En las veintitrés provincias que restan, entre ellas las nueve de Castilla y León, Vox concurrirá al Senado con sus candidaturas habituales.
Paralelamente, Vox y el PP han mantenido contactos discretos para explorar una candidatura conjunta a la Cámara Alta que permita a los 'populares' conservar la mayoría absoluta y acercarse a los tres quintos de los escaños, umbral necesario para intervenir en la renovación de instituciones como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Los de Santiago Abascal han subrayado que Vox y el PP “son formaciones políticas muy diferentes, con discursos muy distintos”, pero “no es ningún secreto” que coinciden “en la necesidad de expulsar a la organización criminal de Pedro Sánchez de las instituciones”.