El presidente del Parlament, Josep Rull, ha avanzado que propondrá a los grupos de la Cámara catalana que las normas que se aprueben en el hemiciclo “puedan ser evaluadas” una vez entren en vigor.
Rull ha realizado este anuncio este lunes durante un acto de entrega celebrado en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), que ha contado con la intervención del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y del presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, así como con la asistencia de los consellers Alícia Romero y Miquel Sàmper y de la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret.
El presidente de la Cámara ha detallado que en la mayoría de estados de la Unión Europea existen fórmulas para revisar, al cabo de dos o tres años, si la legislación aprobada ha alcanzado los objetivos fijados inicialmente y si ha generado efectos indeseados o no previstos.
Al mismo tiempo, Rull ha remarcado que “la confianza es fundamental” y ha criticado que, tanto en Europa como en España y en Catalunya, se hayan consolidado estructuras y trámites administrativos sustentados en la desconfianza.
Ha señalado que a menudo se recurre al concepto de “procesos altamente garantistas”, pero ha advertido de que “significan que no hay suficiente confianza como para hacer que toda la energía del país se pueda desplegar en plenitud”.
Concertación y acuerdos a largo plazo
En su intervención, Rull ha puesto en valor que los países que progresan “son los que tienen en la concertación un elemento vital, fundamental, en la que los diferentes actores son capaces de remar para el bien común”.
Ha defendido el “ejercicio del acuerdo, del pacto, del consenso, de la concertación”, y ha reconocido a Foment del Treball su disposición constante a participar de estos espacios compartidos.
Finalmente, el presidente del Parlament ha incidido en la importancia de “pensar en grande y llegar a acuerdos que interpelen a más de una generación y más de un Govern”, subrayando la necesidad de políticas y consensos con vocación de continuidad.