La Asamblea de Madrid ha instado este jueves a derogar el real decreto que articula la regularización “masiva” de personas migrantes promovida por el Gobierno de España.
La iniciativa, una Proposición No de Ley (PNL) registrada por el Partido Popular, no salió adelante al contar con el rechazo de Más Madrid, PSOE y Vox. En el texto se reclamaba tumbar el decreto de regularización “masiva” de inmigrantes por “carecer de los mecanismos de control necesarios” y por “vulnerar los principios europeos” en materia de inmigración.
La propuesta también exigía ejecutar las órdenes de retorno conforme a la legislación vigente, “garantizar la expulsión” de extranjeros implicados en delitos graves o reincidentes y revisar los acuerdos migratorios con terceros países para “asegurar su cumplimiento”.
En defensa de la PNL intervino el portavoz del PP en la Cámara regional, Carlos Díaz-Pache, que arremetió contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “convertir las fronteras españolas en las más permeables de toda Europa”.
Según Díaz-Pache, la “regularización masiva” está “completamente desvinculada del mercado de trabajo”, ya que “se admite a personas que no demuestren ningún arraigo familiar ni laboral y que nunca han trabajado aquí, pero que pueden obtener fácilmente un certificado de vulnerabilidad a través de organizaciones no gubernamentales que simplemente van a poner un sello sin hacer ninguna comprobación”.
El dirigente popular advirtió de que “las comunidades autónomas y los ayuntamientos tendrán que prestar los correspondientes servicios públicos” y que muchas oficinas municipales “ya están colapsadas porque tampoco pueden asumir este volumen”, un volumen “desconocido que el Gobierno cifra en unos 500.000 inmigrantes. Un dato obtenido con lengüentazo en el dedo y exhibición al viento”.
En su intervención, subrayó además que “el sanchismo podría dejar un saldo de cuatro millones de extranjeros nacionalizados españoles, lo que, entre otras cosas, supone una clara perversión del censo electoral. Todo este proceso es un plan deliberado para alterar no sólo el censo, sino para colapsar los servicios públicos y provocar un estallido social”.
Frente a ello, el portavoz del PP defendió una “inmigración legal, ordenada y vinculada al empleo” y rechazó “utilizar” el Boletín Oficial del Estado (BOE) para “provocar el caos, la arbitrariedad y un efecto llamada que será difícil revertir en un futuro”.
La izquierda respalda la regularización
Desde el PSOE, el diputado Fernando Fernández reprochó al PP que haya decidido “abandonar cualquier atisbo de responsabilidad y de sentido de Estado para abrazar un relato más duro, más simplista y más excluyente” porque “creen que les benefician los votos”.
Defendió que la medida del Ejecutivo “no es una puerta abierta sin control, señor Pache, es exactamente lo contrario: es orden, es legalidad y es Estado de Derecho. La gente no inmigra porque hay una regularización, señores del Partido Popular. La gente inmigra porque en su país hay guerra, hambre o dictadura”.
En términos similares se expresó el parlamentario de Más Madrid Juan Varela Portas, quien sostuvo que PP y Vox compiten en una “carrera para ver quién es más despreciable” que ha llegado a “concitar el rechazo de esa peligrosa organización de radicales izquierdistas que es la Conferencia Episcopal”.
Varela Portas llegó a afirmar que “a algunos habría que meterles cinco días en un cayuco mañana y tarde sin comer antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”, y les invitó, para “quitarse ese veneno de odio y amargura”, a acudir a la intervención del “Papa León XIV” en el Congreso de los Diputados o a acompañarle a visitar un centro de migrantes.
Vox acusa al PP de ser colaborador
En nombre de Vox intervino José Antonio Fúster, que cargó contra las “políticas del bipartidismo” porque “durante 40 años han destrozado la natalidad y han puesto en peligro la identidad”. “O defendemos la patria como lo que es el arraigo de los españoles o rendimos nuestra soberanía”, advirtió.
Fúster sostuvo que los populares son “colaboradores necesarios” de este “desastre” y defendió que lo que hace falta es “una enmienda a la totalidad del modelo migratorio de Sánchez, no un manual de acciones para futuras regularizaciones del Partido Popular”.
“Nosotros tenemos la obligación de trabajar para que haya una alternativa política. Traer una versión administrativamente más elegante del mismo fracaso no es construir alternativa alguna. No sigan ustedes el modelo de (Juanma) Moreno Bonilla, sigan ustedes el ejemplo de (Jorge) Azcón sigan ustedes el ejemplo de (María) Guardiola”, concluyó.