El Parlamento de Navarra ha dado luz verde este miércoles a una moción de Geroa Bai que reclama al Departamento de Educación del Gobierno foral “no proceder al cierre de aulas de educación Infantil, ni en la red pública ni en la red concertada, durante el proceso de planificación del próximo curso escolar”. La iniciativa ha salido adelante con los votos de UPN, EH Bildu, Geroa Bai, PPN y Vox, mientras que PSN y Contigo-Zurekin se han posicionado en contra.
La moción también emplaza a Educación a “establecer una moratoria de un año en la renovación de los conciertos educativos, al amparo del artículo 44 del Decreto Foral 416/1992, con el fin de adaptar las decisiones estructurales a la situación demográfica excepcional”. Asimismo, la Cámara pide al Departamento “aprovechar la reducción coyuntural del alumnado para mejorar la calidad del sistema educativo, reforzando la atención a la diversidad, reduciendo ratios en tanto sea posible y consolidando una planificación equilibrada del sistema”.
Contigo-Zurekin presentó una enmienda de sustitución, finalmente rechazada por Geroa Bai, con la que pretendía instar a Educación a “aprovechar el descenso de alumnado asociado al descenso de la natalidad para fortalecer la calidad educativa que se ofrece en las aulas de la red educativa pública, redirigiendo recursos destinándolos a fortalecer la atención a la diversidad y las necesidades educativas especiales, y a mejorar las condiciones laborales de las y los docentes de esta red”; además de “fortalecer el carácter estratégico de la red pública”.
El PSN, por su parte, formuló una enmienda in voce que tampoco fue aceptada, en la que instaba a Educación a continuar con el Desarrollo del Pacto Social y Político por la calidad de la educación, “apostando por la equidad en el sistema educativo”; y a “poner en el centro del sistema a la educación pública, no aumentando las unidades concertadas y reduciendo las mismas cuando no haya demanda suficiente”. El texto socialista reclamaba igualmente aplicar en la renovación de los conciertos el artículo 44 del Decreto foral 416/1992 conforme a los principios de legalidad y sometimiento a la ley.
La parlamentaria de Geroa Bai Itxaso Soto subrayó que “hay que aprovechar esta reducción coyuntural del alumnado para mejorar la calidad del sistema educativo, reforzando la atención a la diversidad, reduciendo ratios siempre que sea posible y consolidando una planificación equilibrada del conjunto del sistema”. A su entender, “la decisión del Departamento no es la más adecuada en este momento específico o excepcional en lo que a demografía se refiere y con unas cuentas saneadas que permiten mejorar la atención del sistema educativo”, y consideró que “estas decisiones en la práctica suponen un nuevo ataque a la oferta educativa en euskera, ya que muchas de las unidades afectadas por el cierre corresponden a la red de ikastolas de Navarra”.
Desde Contigo-Zurekin, su portavoz Carlos Guzmán afirmó que la moción “supone la mayor desconsideración que en este Parlamento se ha dado hacia la escuela pública a lo largo de los últimos años”. A su juicio, “no hay mayor ejercicio de ataque a la escuela pública que realizar analogías tramposas, como se está realizando con esta moción y en este debate, entre los contextos de la red educativa pública y los contextos de la red privado-concertada. Además, con el único propósito de blindar políticamente los conciertos de la red privado-concertada, lo que es bochornoso”.
El socialista Kevin Lucero sostuvo que “debatimos una polémica vieja, tan vieja como la costumbre de pedirle siempre a la escuela pública que se adapte a la realidad, mientras a la concertada se la protege de esa misma realidad”. Señaló que “la política no está para congelar problemas, está para gobernarlos” y que “no podemos compartir esta moción en sus términos porque se presenta como equilibrada, pero en realidad pide perpetuar ese desequilibrio. Pide mantener conciertos donde no hay demanda suficiente”, aunque reconoció que “una bajada de ratios puede ser positiva siempre que responda a criterios pedagógicos de equidad y de atención a la diversidad”.
El parlamentario de UPN Pedro González argumentó que “en la pública se cierran aulas porque no hay demanda y en la concertada se van a cerrar aulas teniendo demanda”. Denunció que “no pueden condicionar el futuro del sistema educativo navarro por intereses sectarios y totalmente ideológicos disfrazados de eficiencia en el gasto”, y defendió el apoyo de su grupo a la moción de Geroa Bai, “una posición que debía haber tenido su socio de Gobierno y que no la ha tenido antes de tomar las decisiones que ha tomado ahora sin escuchar a la comunidad educativa”.
La representante de EH Bildu Eneka Maiz manifestó que “creemos que no hay que cerrar unidades ni en la enseñanza pública ni en la enseñanza concertada”. Explicó que “nosotros hacemos una apuesta clara a favor de la enseñanza pública, nos parece estratégica para la calidad educativa y también para la educación en euskera”, y añadió que “las ikastolas también puesto que son cooperativas y son muy necesarias junto con la red pública para garantizar la calidad de la educación y para la normalización del euskera”. A su juicio, “se han tomado decisiones extraordinarias sin consenso y sin ningún plan”.
El portavoz del PPN, Javier García, aseguró que “hoy hablamos de un atentado contra la libertad de las familias para elegir la educación que quieren para sus hijos”. Apuntó que “es cierto que cierran aulas en la pública, por falta de demanda, pero aquí lo que están haciendo es cerrar aulas en la concertada con demanda”, criticando que “se les ve prácticamente el plumero en un ataque directo a la educación concertada”. En su opinión, “pretenden hacer un cierre de aulas no solo para este curso, sino de manera indefinida, y ¿van a abrir aulas cuando aumente la demanda en la concertada? Evidentemente, no”.
Desde Vox, Emilio Jiménez reprochó que el consejero de Educación “no sorprende a nadie con su forma de actuar, una conducta y unas decisiones sin atender las consecuencias y perjuicios a la calidad educativa”. Reclamó “reivindicamos también devolver el sentido común y la buena gestión al ámbito educativo para no perjudicar a los niños con decisiones improvisadas”.