La directora de cine y televisión Josefina Molina ha fallecido a los 89 años, dejando un legado imborrable en la historia del cine español. Considerada pionera, visionaria, arriesgada, luchadora y feminista, Molina fue una de las pocas mujeres de su generación que logró abrirse camino en la dirección cinematográfica, un ámbito históricamente dominado por hombres.
Formada en la Escuela Oficial de Cinematografía, se convirtió en la primera mujer en obtener el título de Dirección, sentando un precedente que inspiró a varias generaciones posteriores. Su carrera estuvo marcada por un compromiso con historias que mezclaban rigor histórico, sensibilidad y fuerza narrativa.
Entre sus trabajos más destacados figuran largometrajes como Esquilache y series televisivas de referencia como ** Teresa de Jesús**, que consolidaron su prestigio tanto dentro como fuera de España. Además, Molina también brilló en el teatro, dirigiendo montajes emblemáticos como ** Cinco horas con Mario en el Teatro Bellas Artes de Madrid**.
Su contribución fue reconocida con numerosos galardones, entre los que destacan el Goya de Honor en 2012, siendo la primera mujer directora en recibirlo, y el Premio Nacional de Cinematografía en 2019, consolidando su estatus como referente indiscutible de la cultura española.
Molina deja un legado que trasciende su filmografía: abrió puertas a la representación femenina detrás de las cámaras, defendió la creatividad con valentía y contribuyó a que el cine español incorporase nuevas voces, historias y perspectivas. Su obra y ejemplo seguirán inspirando a cineastas, actores y espectadores por igual.