Los accidentes laborales son más comunes de lo creemos, sobre todo en sectores de alta peligrosidad o en jornadas estivales al aire libre que someten al trabajador a largas horas de calor bajo el sol. Tomar precauciones para evitar correr riesgos es fundamental, pero hay ocasiones en las que no basta con ello.
En españa, más de medio millón de trabajadores sufrieron en 2025 una incapacidad temporal (IT), más conocida como baja laboral. Así, una de las dudas más frecuentes entre aquellos trabajadores que sufren este escenario es la cuantía que cobrarán en este periodo.
Para conocer la prestación por incapacidad laboral que corresponde a cada caso, es necesario revisar la base reguladora, el motivo que origina la incapacidad y el número de días que dure la incapacidad. La respuesta la encontramos en la Ley General de la Seguridad Social, aunque la cuantía final puede variar en función de si la empresa complementa la prestación mediante convenio colectivo.
¿Cuánto puede cobrar un trabajador estando de baja laboral?
La prestación económica se calcula sobre la base reguladora, que es la cantidad que utilza la Seguridad Social para calcular la prestación por incapacidad. Comunmente, se suele pensar que la base reguladora depende del salario mensual percibido, pero realmente se obtiene de otra manera.
Existen dos grandes supuestos en los que un trabajador puede cobrar por una baja laboral. En los casos de baja por enfermedad común; o por un accidente no laboral. Estos supuestos suelen ser los casos más habituales y se resuelven de la siguiente manera.
Si el trabajador está de baja entre 1 y 3 días: no existe obligación legal de pago, salvo que el convenio colectivo establezca otra cosa. Si lo está entre 4 y 20: entonces le corresponde el 60% de la base reguladora. Y si lo está durante más de 21 días: entonces el 75% de la base reguladora.
Durante los primeros días de prestación, el pago corresponde generalmente a la empresa mediante pago delegado y posteriormente continúa la Seguridad Social o la mutua colaboradora, según el caso.
Ahora bien, si la baja es por accidente laboral o por enfermedad profesional, menos comunes, entonces la protección es mayor. Desde el primer momento, el trabajador debe percibir el 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja, mientras que el día en el que se produce el accidente suele abonarse como una jornada trabajada.
¿Cómo se calcula la base reguladora?
Efectivamente, la base reguladora no se obtiene en función del salario mensual percibido, sino dividiendo la base de cotización por contingencias comunes del mes anterior entre el número de días cotizados en ese periodo. A partir de esa cifra diaria se aplican los porcentajes establecidos por la ley.
Por ello, dos trabajadores con un salario similar pueden cobrar cantidades distintas, ya que influyen elementos como:
- Complementos salariales.
- Horas extraordinarias.
- Tipo de contrato.
- Base de cotización.
- Convenio colectivo.
¿Se puede cobrar el 100% del sueldo estando de baja?
Lo cierto es que sí, pero no porque lo establezca la Seguridad Social, sino porque lo establezca así el convenio colectivo aplicante. Muchos convenios colectivos incluyen un complemento por incapacidad temporal que permite mantener el salario íntegro durante una parte o la totalidad del tiempo de la baja. Ejemplo de ello suelen ser los convenios de sectores como la banca, los seguros o las farmacéuticas, entre otros.
Este complemento varía según el sector, la empresa o la administración pública para la que trabaje el empleado.
¿Quién paga la baja laboral?
Depende del momento de la incapacidad y del motivo. En términos generales, la empresa adelanta el pago al trabajador durante una parte del proceso mediante el sistema de pago delegado.
Posteriormente el coste corresponde a la Seguridad Social o a la mutua colaboradora, según quién tenga cubierta la contingencia.
¿Puede cambiar lo que se cobra durante la baja?
Realmente sí. La cuantía puede modificarse cuando, por ejemplo, cambie el tramo de días de la incapacidad; exista un convenio colectivo con mejoras económicas; se trate de una enfermedad profesional o un accidente laboral; o se actualicen las bases máximas y mínimas de cotización.
Por ese motivo, la cantidad final que recibe cada trabajador puede ser diferente incluso aunque tengan salarios parecidos.