Los depósitos bancarios de los hogares residentes en España alcanzaron los 1,1095 billones de euros al cierre de julio, según los últimos datos publicados por el Banco de España. La cifra equivale a 1.109.500 millones y supera en 41.100 millones el saldo registrado un año antes.
La comparación mensual ofrece una imagen distinta, pues las familias redujeron sus depósitos en 4.700 millones respecto a junio de 2026, cuando habían alcanzado un máximo de 1,1142 billones. Aunque el descenso mensual fue del 0,4%, lo cierto es que el crecimiento interanual se mantuvo en el 3,8%.
Más dinero que hace un año, aunque menos que en junio
El saldo de julio es inferior al de junio, pero continúa muy por encima del contabilizado en julio de 2025, cuando los hogares guardaban 1,0684 billones de euros en las entidades financieras. La comparativa con el cierre de 2025 también refleja un aumento. En este sentido, los depósitos terminaron en diciembre con 1,095 billones, por lo que durante los siete primeros meses de 2026 han crecido en 14.500 millones de euros, aproximadamente un 1,3%.
| Fecha | Depósitos de los hogares | Diferencia respecto a julio de 2026 |
|---|---|---|
| Julio de 2022 | 997.400 millones | +112.100 millones |
| Julio de 2025 | 1.068.400 millones | +41.100 millones |
| Diciembre de 2025 | 1.095.000 millones | +14.500 millones |
| Junio de 2026 | 1.114.200 millones | -4.700 millones |
| Julio de 2026 | 1.109.500 millones | — |
Las cantidades son nominales, por lo que no están corregidas para descontar el efecto de la inflación.
La retirada de julio se repite por cuarto año consecutivo
La caída frente a junio no constituye un fenómeno aislado ya que el saldo de los depósitos también descendió durante julio de 2023, 2024 y 2025, aunque con diferencias considerables entre ejercicios. En esta línea, las familias retiraron alrededor de 5.500 millones en julio de 2023 y unos 13.600 millones en el mismo mes de 2024, por lo que el descenso se moderó hasta aproximadamente 2.800 millones en julio de 2025 y ahora se sitúa en 4.700 millones.
Por otro lado, los depósitos representan únicamente una parte de los activos financieros de las familias, por lo que no incluyen el dinero invertido en acciones, fondos, planes de pensiones o títulos de deuda, ni permiten calcular por sí solos la riqueza neta, para la que también deben descontarse los préstamos y otras obligaciones.
Los depósitos aumentan en 112.100 millones desde 2022
La comparación con julio de 2022 permite observar la evolución a medio plazo utilizando el mismo mes del año, cuando las familias acumulaban 997.400 millones de euros en depósitos bancarios. Cuatro años después, el saldo es 112.100 millones superior, lo que representa un incremento nominal del 11,2%. Por lo tanto, durante ese periodo, los depósitos han consolidado la cota del billón de euros y en 2026 han superado por primera vez los 1,1 billones.
En este sentido, el avance se ha moderado durante el último año. Entre julio de 2024 y julio de 2025, los depósitos aumentaron cerca de 50.600 millones, alrededor de un 5%, así que en los últimos doce meses el crecimiento ha sido de 41.100 millones y del 3,8%. Estas cifras no permiten concluir que el poder adquisitivo de los ahorros haya aumentado en la misma proporción. Para realizar esa comparación habría que descontar la inflación acumulada durante cada periodo.
Las empresas también guardan más que hace un año
Los depósitos de las sociedades no financieras se situaron en 360.800 millones de euros al finalizar julio. Las empresas retiraron 14.800 millones respecto a junio, lo que supone una caída mensual del 3,9%. Frente a julio de 2025, el saldo empresarial aumentó en 26.500 millones, un 7,9%. Sumados los depósitos de hogares y empresas, ambos grupos acumulaban 1,4703 billones de euros, 67.600 millones más que un año antes.
El total de depósitos de los sectores residentes en España ascendió a 1,7621 billones. Esta cifra incluye, además de hogares y empresas, a las administraciones públicas, instituciones financieras, aseguradoras y fondos de pensiones, por lo que no debe confundirse con el dinero depositado exclusivamente por las familias.