La UEFA ha abierto una crisis sin precedentes con la FIFA. El organismo que gobierna el fútbol europeo ha anunciado que sus selecciones nacionales no participarán en las competiciones de la federación internacional mientras permanezca vigente su nuevo proyecto comercial.
La posición fue acordada por unanimidad durante una reunión de urgencia celebrada este jueves entre la UEFA y sus 55 asociaciones nacionales, entre las que se encuentra la Real Federación Española de Fútbol.
¿Por qué la UEFA amenaza con boicotear a la FIFA?
El conflicto tiene su origen en la denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad que la FIFA quiere crear para agrupar parte de sus actividades comerciales y la organización de sus competiciones.
El proyecto contempla captar hasta 4.200 millones de dólares mediante la entrada de inversores que adquirirían participaciones minoritarias y sin capacidad de control. La FIFA asegura que conservaría la dirección exclusiva de las competiciones, el calendario y las decisiones deportivas.
La organización presidida por Gianni Infantino sostiene que este modelo permitiría aumentar la financiación destinada a sus 211 federaciones. Entre sus objetivos figura elevar de ocho a 20 millones de dólares la aportación prevista para cada asociación durante el ciclo 2027-2030 y ofrecer fondos adicionales para proyectos de desarrollo.
La UEFA rechaza la entrada de inversores privados
La UEFA interpreta la operación de manera diferente. Considera que permitir la participación de capital privado en una sociedad que gestiona derechos comerciales y torneos puede condicionar en el futuro decisiones sobre formatos, calendarios y organización.
En su comunicado, el organismo europeo acusa a la FIFA de haber preparado el proyecto sin una consulta suficiente y sostiene que las competiciones internacionales no pueden convertirse en un producto sometido a las expectativas de los inversores.
“La Copa del Mundo no está en venta”, resume la UEFA en su declaración.
¿España dejará de jugar las competiciones de la FIFA?
La decisión también afecta a España porque la RFEF forma parte de las 55 asociaciones integradas en la UEFA. El comunicado establece que ninguna selección europea participará en torneos de la FIFA mientras el proyecto siga adelante.
Sin embargo, todavía no se ha comunicado la retirada formal de España de una competición concreta. La amenaza queda condicionada a que la FIFA mantenga su propuesta y no ofrezca garantías vinculantes de que sus competiciones permanecerán fuera de cualquier participación privada.
El conflicto podría afectar a torneos masculinos, femeninos y de categorías inferiores organizados por la FIFA. Su alcance dependerá ahora de la respuesta del organismo internacional y de la evolución de las negociaciones.
El Mundial de 2030, en el horizonte
La crisis tiene una dimensión especial para España, Portugal y Marruecos, países designados como principales anfitriones del Mundial de 2030.
La declaración europea no significa que el torneo haya sido cancelado ni que España haya renunciado a organizarlo. Tampoco altera automáticamente su condición de sede. El escenario planteado por la UEFA es una medida de presión para que la FIFA retire su proyecto antes de que el enfrentamiento llegue a afectar a futuras competiciones.
Por el momento, la FIFA mantiene que su nueva sociedad seguiría siendo de su propiedad y que los inversores no controlarían las decisiones deportivas. La UEFA, en cambio, reclama la retirada completa de la propuesta y garantías de que las competiciones nunca se abrirán a la propiedad privada.