La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha manifestado este miércoles que la situación de España en relación al abastecimiento de combustibles de aviación “a corto plazo es muy positiva”, pese a las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Próximo.
En declaraciones a los medios durante la cumbre Diálogos de Petersberg sobre el Clima, celebrada en Berlín, Aagesen explicó que el país dispone de reservas tanto de queroseno como de otros productos petrolíferos, gracias a una estructura industrial que cuenta con ocho refinerías en total y que “permite tener una base sólida y dar respuesta de forma rápida a esa demanda”.
En este sentido, detalló que muchas de estas instalaciones “operan para maximizar la generación de queroseno sabiendo que a veces esos destilados medios vienen de fuera”.
En cuanto al queroseno, subrayó que España únicamente importa en torno al 20% del volumen que consume, mientras que en otros Estados, como Alemania, Inglaterra o Francia, el peso de las importaciones de estos destilados medios es mayor y “viene de terceros países que dependen del Estrecho de Ormuz, y por lo tanto es una situación más compleja”.
Aun así, recalcó que la prioridad debe ser “seguir trabajando” para lograr el fin de las hostilidades y alcanzar “una solución al conflicto dialogada y diplomática”.
Además, la ministra recordó que ya se han liberado cuatro días de las reservas estratégicas comprometidas por los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), quedando aún disponibles 8,3 días adicionales, que se activarán cuando se determine “el mejor momento” para hacerlo.
“Creemos que todavía no ha llegado el momento para ello”, apuntó, precisando que existe un plazo de 90 días para completar dicha liberación y que el Ejecutivo colabora con Cores y con el sector energético para definir ese momento adecuado.