Los Veintisiete han alcanzado este miércoles en Bruselas un acuerdo político para poner en marcha el préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea a Ucrania y dar luz verde al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, tras más de dos meses de bloqueo por parte de Hungría y menos de un día después de que Kiev anunciara que había culminado la reparación del oleoducto Druzhba.
La decisión se ha adoptado en una reunión de embajadores de los Estados miembro, después de constatar que Budapest ya no mantiene el veto que impedía la aprobación definitiva del préstamo a Kiev, al estar pendiente una modificación del presupuesto comunitario que exigía la unanimidad de las capitales.
En paralelo, los embajadores han dado el visto bueno al vigésimo paquete de sanciones a Rusia, presentado por la Comisión Europea con la intención de que entrara en vigor el pasado 24 de febrero, fecha en la que se cumplieron cuatro años del inicio de la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, su adopción se ha demorado hasta que Hungría y Eslovaquia han levantado su bloqueo.
Tras el aval político de los Veintisiete, para que se empiecen a desembolsar los primeros tramos del préstamo a Ucrania aún falta la aprobación formal por procedimiento escrito por parte del Consejo, un trámite que, según fuentes europeas citadas por Europa Press, debería completarse mañana jueves por la tarde.
En cuanto a las sanciones a Rusia, las mismas fuentes precisan que las medidas económicas entrarán en vigor de forma inmediata una vez adoptadas, mientras que las restricciones individuales, es decir, la inclusión de personas y entidades en la lista negra, requerirán antes la publicación de los nombres en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).
Fin a dos meses de bloqueo
El desbloqueo del préstamo y del nuevo paquete de sanciones llega después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunciara este martes la conclusión de las obras de reparación del oleoducto Druzhba, principal vía de transporte de crudo ruso hacia Europa central, inoperativo desde hace meses a raíz de un ataque ruso.
"Tal como se acordó con la Unión Europea, Ucrania ha completado las obras de reparación en el tramo del oleoducto Druzhba que resultó dañado por un ataque ruso", señaló el presidente ucraniano en un mensaje en redes sociales en el que añadió que ahora "puede reanudar su funcionamiento", aunque pendiente de que no vuelva a ser atacado por Rusia.
En los últimos meses, el estado del oleoducto Druzhba había provocado un cruce de acusaciones entre Hungría, Eslovaquia y Ucrania, que reprochaban a Kiev la falta de avances en la reparación, mientras Budapest y Bratislava utilizaban la situación como argumento para mantener su bloqueo en la UE a cualquier medida favorable a Ucrania.
El pulso escaló hasta el punto de que Hungría decidió frenar el desembolso de 90.000 millones de euros destinados a cubrir las necesidades de financiación de Kiev, así como cualquier otra iniciativa de apoyo a Ucrania, desmarcándose de lo acordado previamente por los líderes de los Veintisiete en diciembre, en una maniobra impulsada por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
La postura de Budapest provocó duras críticas de otros jefes de Estado y de Gobierno de la UE. El propio presidente del Consejo Europeo, António Costa, llegó a calificar de "completamente inaceptable" el veto húngaro y recordó que "ningún Estado miembro tiene el derecho" de incumplir en el Consejo de la UE "lo que todos" habían decidido "a nivel del Consejo Europeo".
Los daños en el Druzhba llevaron también a Hungría y Eslovaquia a bloquear el vigésimo paquete de sanciones contra Moscú, que contempla, entre otras medidas, la prohibición total de los servicios marítimos vinculados al petróleo ruso, así como nuevas restricciones sobre su sistema bancario y sus exportaciones.
Hace aproximadamente un mes, Zelenski aceptó el envío de una misión de la UE para verificar sobre el terreno la situación de la infraestructura, después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Costa le remitieran una carta advirtiendo de que, mientras el suministro siguiera interrumpido, Budapest mantendría su bloqueo a cualquier ayuda a Ucrania.
Finalmente, este martes Ucrania anunció que el oleoducto había quedado reparado, aunque sigue pendiente de que Hungría y Eslovaquia confirmen que el flujo de petróleo se ha restablecido efectivamente. Si no fuera así, todavía dispondrían de plazo hasta mañana por la tarde, antes de que concluya el procedimiento escrito en el Consejo, para volver a vetar las medidas.