Alvarez & Marsal estima que un recorte de capital de 100 puntos básicos liberaría un billón de dólares

Alvarez & Marsal calcula el impacto de relajar o endurecer el capital bancario en Europa y EE. UU. y fija para la banca española una eficiencia del 30%.

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La consultora de servicios profesionales Alvarez & Marsal (A&M) estima que, si el Banco Central Europeo (BCE) redujera en 100 puntos básicos las exigencias de capital al sistema financiero, se podría desbloquear alrededor de un billón de dólares en la eurozona.

En esta línea, el director sénior de A&M, Eduardo Areilza, ha precisado que esa cuantía es equivalente a “todo el volumen de crédito que actualmente hay en España”.

Sin embargo, el director general de la firma, Fernando de la Mora, ha admitido que la opción de que los reguladores relajen estos requisitos “es muy limitada”.

A pesar de ello, De la Mora se declara “optimista” y confía en que en algún momento esa probabilidad aumente, al entender que Europa terminará asumiendo que “está perdiendo el tren de competitividad respecto a la banca americana”, la cual, según argumenta, también opera en el “Viejo Continente” gracias a “los excesos de capital que le permiten en su país de origen”.

Frente a un eventual alivio regulatorio, A&M anticipa que los supervisores europeos optarán por elevar el listón del capital de máxima calidad (CET1) en 105 puntos básicos, en línea con las recomendaciones de Basilea. De materializarse, el directivo calcula que la capacidad total de activos se recortaría en torno a un 1% en la zona euro, lo que supondría unos 200.000 millones de dólares.

En contraste con Europa, De la Mora ha señalado que la estrategia de la Administración Trump apunta en sentido contrario y pretende “desregularizar intencionadamente”. Según sus previsiones, la rebaja prevista de 168 puntos básicos en el CET1 —equivalente a un 15% menos— en Estados Unidos permitiría generar nuevos activos en el sistema por 2,6 billones de dólares, aproximadamente la mitad del tamaño de JP Morgan.

El ejecutivo ha defendido, además, que la banca de Estados Unidos “es una banca que distribuye el 100% de sus ingresos y que dedica el exceso de capital a nuevos préstamos”. A su juicio, Europa no “está en ese entorno” y ha criticado que la regulación continúe endureciéndose en el continente, un escenario que define como la “pelea que tiene ahora la banca comunitaria”.

Objetivo de eficiencia en el 30%

En paralelo, la compañía considera que el sector financiero español parte de una posición sólida, aunque advierte de que la guerra en Irán puede “cambiarlo todo” y la identifica como “uno de los riesgos a abordar”.

“Vamos hacia un año un poco más complicado, retador en la cuenta de resultados, tipos no tan altos, margen de intereses no tan atractivos”, explica De la Mora. En este contexto, señala que la “banca privada y los seguros” se perfilan como la principal palanca de crecimiento en términos de volumen de negocio.

Respecto al último ejercicio, De la Mora ha destacado que la ratio de eficiencia media de la banca española se situó en el 39%, nivel que A&M había marcado previamente como referencia. Ahora, la firma plantea como nuevo objetivo que el sector consiga reducirla hasta el 30%.

“En términos de eficiencia no estamos en el punto final. Santander lo tiene en el 36% y por lo tanto creemos que la ratio va a seguir mejorando”, puntualiza el directivo, que avanza además: “La apuesta en la reducción de costes va a estar en la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA)”.

Ante el posible impacto de la IA en el empleo del sector, Areilza ha recalcado que no tiene por qué trasladarse de forma directa a las plantillas y ha apuntado que la contención del gasto de personal puede lograrse aprovechando las jubilaciones de los trabajadores de mayor edad, dado que “son los que mejores sueldos tienen”.

Aun así, De la Mora considera que la dinámica de ajuste de personal “va a seguir sin lugar a dudas” y ve factible que, si se alcanza el objetivo del 30% de eficiencia, exista “recorrido para elevar la distribución de capital entre los accionistas”, ya sea mediante dividendos o a través de recompras de acciones.