ArcelorMittal ha vuelto a plantear este martes a la representación sindical que el IX Acuerdo Marco se limite a un periodo de solo un año, amparándose en la “alta incertidumbre” que atraviesa la compañía por el actual contexto geopolítico.
La empresa ha aludido, entre otros factores, a la guerra de Irán, que ha provocado un encarecimiento de la energía y un repunte de la inflación, situada ahora en el 3,4%. A ello se suma la compleja coyuntura industrial del grupo, derivada de la avería del alto horno B, que obliga a parar instalaciones aguas abajo y deja en el aire cuál será la futura configuración industrial.
Según comunicados de CCOO y UGT, durante la reunión celebrada este martes para abordar el IX Acuerdo Marco, la multinacional ha calificado de “desproporcionadas” las propuestas presentadas por ambas organizaciones sindicales.
La dirección sostiene que cualquier subida salarial deberá ir acompañada de medidas de flexibilidad, mejora de la productividad y reducción del absentismo, “sin detallar medidas concretas”, tal y como han denunciado los sindicatos.
Por su parte, la parte social ha reclamado a la empresa información detallada sobre el Plan Industrial y el plan de inversiones, especialmente tras conocerse que el Grupo ArcelorMittal no contempla nuevas inversiones hasta 2029.
Los sindicatos también han pedido aclaraciones sobre las salidas del personal de mayor edad, su relevo mediante nuevas contrataciones eventuales y el diseño global del modelo planteado por la compañía.
La Dirección ha respondido que continúa trabajando para que el Grupo refuerce su apuesta por España y dé luz verde a las inversiones necesarias, entre ellas la electrificación de la acería de Avilés.
UGT FICA y CCOO consideran, no obstante, que las previsiones de la empresa son “excesivamente catastrofistas”, máxime cuando, según recuerdan, el esfuerzo realizado por las plantillas en los últimos años situó a ArcelorMittal a la cabeza de Europa en coste de bobina caliente.
Además, la representación sindical prevé que, tras la puesta en marcha del horno, la recuperación de los niveles de producción y la aplicación de las medidas impulsadas desde la Unión Europea (aranceles y CBAM) “nos darán un impulso para situarnos nuevamente a la cabeza del grupo y todos estos esfuerzos deben redundar en el conjunto de la plantilla”, han subrayado.
“No renunciamos a ninguno de los puntos presentados en nuestra plataforma”, han reiterado los sindicatos, que reclaman avances en las condiciones sociales (reducción de jornada, permisos retribuidos), el rejuvenecimiento de la plantilla y la salida ordenada del personal de mayor edad, así como la ejecución de las inversiones imprescindibles para asegurar el futuro. También insisten en que los salarios deben incrementarse de forma que se garantice el poder adquisitivo de la plantilla.