La Comisión Europea considera “factible en esta fase” ampliar el plazo de ejecución de los fondos de recuperación 'Next Generation EU' --que concluye este agosto--, después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solicitara en una cumbre con los líderes de la Unión Europea disponer de un año adicional para emplear estos recursos.
Así lo ha indicado el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, en una reunión con varios medios de comunicación, extremo que han confirmado después a Europa Press fuentes de su gabinete, al recordar que los plazos están definidos en la legislación comunitaria y que cualquier cambio exigiría modificar varias normas, sin margen de discrecionalidad para alterarlos.
Los calendarios se recogen en el reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, en el Reglamento del Instrumento de Recuperación y en la Decisión de Recursos Propios, de modo que una eventual extensión obligaría a reformar estos tres marcos jurídicos, algo que Bruselas no ve viable en este momento.
En la práctica, el diseño del fondo fija el 31 de agosto de este año como fecha tope para cumplir los hitos y objetivos comprometidos, mientras que los desembolsos pueden alargarse hasta finales de ese mismo ejercicio, lo que marca los márgenes efectivos para llevar a cabo los proyectos.
Además, fuentes comunitarias señalan a Europa Press que una modificación de este tipo requeriría la unanimidad de los Estados miembro y, en la mayoría de los casos, su ratificación conforme a los procedimientos internos de cada país.
La respuesta del Ejecutivo comunitario se produce después de que Sánchez propusiera la semana pasada a los jefes de Estado y de Gobierno, durante la cumbre informal celebrada en Nicosia (Chipre), prolongar el uso de estos fondos más allá de agosto de 2026 para seguir sufragando inversiones en electrificación y energías renovables.
El presidente del Gobierno defendió entonces la conveniencia de disponer de más recursos, además de suavizar las reglas fiscales, para impulsar la transición energética y reforzar la resiliencia de la economía europea frente a las crisis recientes, especialmente en este ámbito.
En contestación, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha llamado a los Estados miembro a acelerar el uso de los fondos ya asignados, al recordar que aún quedan sin emplear en torno a 95.000 millones de euros procedentes de instrumentos como Next Generation EU, los fondos de cohesión o el Fondo de Modernización.