La Comisión Europea ha comunicado este miércoles un nuevo pago de 158,9 millones de euros destinado a Albania, Montenegro y Macedonia del Norte dentro del Plan de Crecimiento para los Balcanes Occidentales, vinculado al avance en reformas económicas, educativas y de digitalización en estos tres países candidatos a entrar en la Unión Europea.
En detalle, Bruselas enviará 49 millones de euros a Albania, 44,2 millones a Montenegro y 65,7 millones a Macedonia del Norte a través del Instrumento de Reforma y Crecimiento, el fondo comunitario diseñado para acelerar el progreso y favorecer la convergencia económica de los Balcanes con el resto del bloque.
Para Albania, el Ejecutivo comunitario ha puesto el foco en las medidas dirigidas a mejorar el clima de negocios, facilitar la llegada de inversión y ampliar las vías de financiación para empresas emergentes y compañías vinculadas a los sectores verde y digital.
En el caso de Montenegro, Bruselas ha subrayado los pasos dados en investigación e innovación, con apoyo específico a científicos, empresas y centros de investigación, así como nuevas iniciativas orientadas a consolidar el ecosistema nacional de innovación.
En Macedonia del Norte, la valoración positiva se centra sobre todo en las reformas para optimizar la financiación de la educación primaria y secundaria y en los esfuerzos por extender el acceso a infraestructuras digitales y equipamiento informático en los centros escolares.
Una parte del dinero se ingresará directamente en los presupuestos nacionales, mientras que el resto se reservará para proyectos de inversión canalizados a través del Marco de Inversión para los Balcanes Occidentales, con prioridad para actuaciones en transporte sostenible, energía limpia, digitalización y refuerzo del capital humano.
Tras este nuevo desembolso, Albania habrá acumulado 212,8 millones de euros con cargo a este instrumento europeo, frente a los 89,3 millones movilizados hasta ahora para Montenegro y los 142,1 millones asignados a Macedonia del Norte.
El mecanismo financiero ligado al plan para los Balcanes Occidentales dispone de una dotación total de 6.000 millones de euros y obliga a los países beneficiarios a remitir informes cada seis meses sobre el grado de cumplimiento de las reformas acordadas con Bruselas, dentro de un esquema con el que la UE ha puesto en marcha ya 673,6 millones desde 2024.