La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha actualizado al alza su estimación de inflación media para el conjunto del año, que pasa al 3,1%. Este cálculo parte del supuesto de que la guerra en Irán se resolverá en las próximas semanas y de que, mientras persista el conflicto, se producirán repuntes temporales de los precios por encima de ese nivel.
“Hay que tener en cuenta que, en el caso de que se dilate en el tiempo, la subida de los precios de la energía y materias primas se trasladaría a otros precios de la cesta de la compra y podrían surgir expectativas de una mayor inflación”, advierte la patronal en un comunicado.
La entidad que encabeza Antonio Garamendi señala que las decisiones adoptadas por el Gobierno para mitigar el impacto de la guerra en Oriente Próximo —entre ellas, la rebaja de los tipos impositivos sobre la electricidad, el gas, los carburantes y otros combustibles— contribuyeron en abril a frenar el avance de los precios energéticos.
Como resultado, la inflación general se moderó hasta el 3,2% en el cuarto mes del año, mientras que la inflación subyacente descendió al 2,8%.
La patronal subraya que, en el conjunto de la Unión Monetaria, el IPC armonizado de abril elevó su tasa interanual hasta el 3%, cuatro décimas por encima del registro del mes previo. En España, este indicador repuntó una décima, hasta el 3,5%, de modo que el diferencial entre ambos se ha estrechado hasta medio punto.