La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha vuelto a defender, al cumplirse un año del gran apagón, que Red Eléctrica "no falló" y que el origen del suceso estuvo en el incumplimiento de la obligación de control de tensión por parte de varias centrales de generación, pese a que ese requisito está en vigor desde el año 2000 en el procedimiento de operación 7.4.
En una entrevista en RNE recogida por Europa Press, Corredor ha reiterado que el sistema eléctrico solo puede considerarse plenamente seguro "si todo el mundo cumple sus obligaciones" y ha insistido en que el operador no debe ser automáticamente señalado cada vez que se produce un incidente.
La responsable de Redeia ha detallado que el apagón tuvo un origen "multifactorial", cuya primera pieza fue "un comportamiento irregular de una planta española" ubicada en la provincia de Badajoz, que generó una "arritmia muy grave dentro del sistema eléctrico".
A partir de ese momento, ha explicado, se desencadenó una reacción en cadena en la que "se desconectaron cuando no debían" instalaciones que, según la normativa, tenían que permanecer conectadas. Entre ellas se encontraban centrales de ciclo combinado de gas, nucleares e hidroeléctricas, que "no cumplieron una normativa del año 2000" relativa al control de tensión.
Corredor ha subrayado que Red Eléctrica puso en marcha la sala de emergencias en apenas dos minutos tras recibir el mensaje interno de "cero nacional" y que, desde ese instante, el equipo comenzó los trabajos de reposición del sistema.
Ha remarcado que la misión de la compañía es vigilar en tiempo real el funcionamiento del sistema, monitorizando de forma continua la tensión, la frecuencia, la demanda y la generación, y trasladar esos datos al regulador (la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), pero que "la supervisión de que se cumplan o no las obligaciones de los demás le corresponde al regulador".
Frente a algunas conclusiones preliminares, Corredor ha recalcado que la posibilidad de una falta de programación por parte del operador "se ha descartado en todos los informes técnicos posteriores".
Según ha indicado, el informe de los expertos europeos (Entso-e) confirma que la causa fue una sucesión de comportamientos inadecuados de centrales que no soportaron los parámetros exigidos y no realizaron el control de tensión que les correspondía. Ha añadido que los expedientes de la CNMC -"ha abierto 56 hasta la fecha"- están analizando "punto por punto, planta por planta" si se respetó o no la obligación vigente desde hace más de veinte años.
En cuanto a la posible identificación de responsables concretos, la presidenta ha asegurado que Redeia respeta de forma estricta sus compromisos de confidencialidad y que "nunca nadie de esta compañía ha citado el nombre de ninguna empresa, ni el nombre de ninguna planta".
En este sentido, ha recordado que a Red Eléctrica se le exigió anonimizar sus informes técnicos y que solo la propia compañía autorizó a que se conociera que ciertos datos procedían de ella, mientras que muchas de las 67 empresas implicadas han rechazado que su información se haga pública e incluso que se facilite a los expertos que analizan el caso.
Revisión del procedimiento 7.4 y nuevas inversiones
Tras el gran apagón, Corredor ha puesto en valor que se haya revisado el procedimiento de operación 7.4 para corregir dos carencias detectadas: la inexistencia de retribución por prestar el servicio de control de tensión y la falta de sanciones por no hacerlo. El nuevo esquema, aprobado el pasado mes de julio, incorpora a las tecnologías renovables, prevé un pago específico para las plantas que ofrezcan el servicio y fija penalizaciones para las que incumplan, de forma que, si se repitiera un episodio similar, "ahora ya sí que habría una penalización por incumplimiento".
En el capítulo inversor, la presidenta ha adelantado que Redeia deberá destinar "13.000 millones de euros de aquí a 2030" para reforzar la red de transporte española e instalar equipos técnicos como reactancias y compensadores síncronos.
Ha precisado que en 2025 la compañía invirtió "1.500 millones de euros", lo que supone "multiplicar por cuatro lo que se hacía en 2019", y ha defendido que son "la empresa que más ha invertido en la red española de todas las empresas eléctricas".
Un sistema más renovable y complejo
Corredor ha señalado que el sistema eléctrico español es cada vez más complejo y con mayor peso de las renovables, con más potencia instalada en cubiertas que toda la nuclear disponible, y que en torno al 70% de la potencia instalada es de origen renovable, lo que obliga a disponer de "herramientas mucho más precisas" para su operación.
Ha insistido en que el papel de Redeia es "neutral, independiente, regulada y absolutamente leal a la sociedad y al interés general" y que para la compañía "es indiferente" que un megavatio cueste un euro o mil, ya que no obtiene beneficios del precio de la electricidad, a diferencia de las comercializadoras y generadoras.
Respecto al efecto en la factura, ha reconocido que hay familias para las que el coste de la luz es "crítico para llegar a fin de mes", pero ha defendido que el impacto de las medidas adicionales de refuerzo del sistema equivale a "unos cuatro céntimos al día" por consumidor y que la garantía de suministro eléctrico compensa ese desembolso. "Creo que las personas que nos escuchan podrán valorar lo que significa poder tener electricidad disponible todos los días", ha apuntado.
Críticas a la "agresividad" de directivos de eléctricas
Preguntada por su relación con las grandes eléctricas, Corredor ha denunciado que, en el ámbito directivo, la "agresividad" de algunos ejecutivos ha sido muy alta y que han usado el nombre de Red Eléctrica "para atacarnos y para defenderse".
"Honestamente, no lo entiendo", ha declarado, reclamando que las compañías tienen "una obligación ética, una obligación de transparencia, una obligación de verdad con la sociedad".
A su entender, que se utilice la referencia a una empresa "al servicio de España desde hace 40 años" para salvaguardar intereses particulares ha provocado que, "por culpa de esa agresividad, las relaciones personales sean inexistentes a día de hoy".