El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido la puesta en marcha de una nueva emisión de eurobonos con la meta de que la Unión Europea disponga de un auténtico activo refugio y refuerce así su soberanía financiera.
“Es el momento de que Europa cree un verdadero activo refugio y refuerce su soberanía financiera. Un amplio mercado de deuda de la UE bajaría costes, impulsaría la inversión y elevaría el papel del euro. Hora de cruzar el Rubicón”, ha apuntado el ministro.
Cuerpo ha dado a conocer su propuesta este miércoles en un artículo publicado en el diario británico ‘Financial Times’ bajo el título “Europe's best bet for financial sovereignty is a true safe asset”, donde sostiene que una expansión de los bonos emitidos por la UE permitiría atraer capital estable a largo plazo, abaratar la financiación y avanzar en la autonomía estratégica del bloque.
En ese texto, el responsable económico subraya que “debatimos sobre defensa, presupuestos de seguridad, política industrial, soberanía digital y redes energéticas sin lo único que los haría asequibles: una forma colectiva de crédito en la que el mundo confíe. En su lugar, tenemos numerosos mercados de bonos soberanos y ciclos presupuestarios anuales fragmentados”.
Por este motivo, el ministro considera que ha llegado el momento de impulsar un verdadero activo seguro europeo, ampliando de forma sustancial el mercado de deuda común de la UE de cara a 2028, con un volumen suficiente para apuntalar la soberanía financiera del bloque y abrir una nueva etapa de autonomía económica.
Cuerpo sostiene que “nunca” se ha dado una coyuntura tan favorable para avanzar en esta dirección, ya que los grandes inversores internacionales están diversificando con rapidez sus carteras y buscan activos seguros, líquidos y de alta calidad.
“Con sus instituciones sólidas y su respeto inquebrantable por el Estado de Derecho, Europa es un destino privilegiado para el capital a largo plazo”, ha asegurado Cuerpo.
No obstante, advierte de que un activo seguro europeo no surgirá “con pequeños pasos o compromisos vagos”, sino que exige fijar un horizonte temporal que fuerce la alineación política y alcanzar una dimensión capaz de generar credibilidad en los mercados. “El próximo ciclo presupuestario de la UE comienza en 2028 y esa es la fecha límite”, ha apuntado el ministro.