La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha recalcado este jueves que las labores de atención y cuidados, en su dimensión emocional, “no es sustituible por máquinas”, aunque al mismo tiempo ha defendido la conveniencia de “robotizar” ciertas tareas que deterioran la salud de quienes trabajan en este ámbito.
“El trabajo de cuidados, este sí, no es sustituible por máquinas. Siempre hay como una visión apocalíptica sobre lo que puede hacer o no hacer la Inteligencia Artificial (IA). Es verdad que el hecho emocional de cuidar no se puede sustituir por máquinas, pero es verdad que queremos también robotizar, obviamente, estos trabajos de cuidados que deben de evitar que en este caso, sobre todo, las personas trabajadoras, las mujeres, se enfermen”, ha explicado Díaz.
La responsable de Trabajo ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de la jornada “Retos y Políticas en el sector de cuidados de larga duración: una perspectiva multidimensional”, organizada por la Autoridad Laboral Europea (ELA) junto con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, y celebrada en la sede del Ministerio.
En su discurso, la vicepresidenta ha apostado por “diseñar una robótica, una IA, algoritmos, que estén al servicio de los cuidados, del bien común, de la autoridad laboral europea, de la inspección y, en definitiva, de los y las trabajadoras”, subrayando que la tecnología debe ponerse al servicio de las personas.
Al mismo tiempo, ha precisado que la innovación tecnológica tiene que emplearse para sustituir “aquellos puestos de trabajo que son altamente contaminantes y que enferman a la gente trabajadora” y ha insistido en que cualquier avance debe respetar siempre los “derechos humanos” y los “derechos laborales”.
En relación directa con el ámbito de los cuidados, Díaz ha reiterado que estos “no son sustituibles en términos emocionales por máquinas” porque las personas seguirán necesitando los lazos afectivos y “una voz que nos hable con ternura, una mano que nos toque con cariño cuando nos cuidan”.
Por ello, ha defendido que “una concepción moderna y humanista de los cuidados siempre debe de mirar a ambos lados”, es decir, “modernizar, no tener miedo a los cambios tecnológicos” pero sin renunciar a la “ternura”. En este punto, ha citado al Papa Francisco, recordando su referencia al “cambio de época”, y ha reclamado “una defensa radical del humanismo”.
La ministra de Trabajo también ha reclamado “reconsiderar” el trabajo de cuidados que actualmente se realiza mediante plataformas digitales, alertando de los riesgos que entraña este modelo.
Traspaso de la directiva europea sobre algoritmos y plataformas
“No vamos a permitir que las plataformas de cuidados se conviertan en agendas de colocación sencillamente porque no es legal y, además, porque supone en términos mercantiles una auténtica competencia desleal. Por tanto, ese trabajo que hoy se despliega en los cuidados a través también de plataformas digitales tiene que ser reconsiderado”, ha subrayado Díaz.
En esta misma línea, ha puesto en valor que el Gobierno se dispone a transponer la Directiva Europea que fija la presunción de laboralidad y marca los límites al uso de los algoritmos en el ámbito laboral, siguiendo la estela de lo ya realizado con la “Ley Rider”.