La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, ha recalcado la importancia de “contar con marcos regulatorios adecuados y actualizados”, en línea con los desarrollados por la Unión Europea, para hacer frente al desarrollo del mercado de criptoactivos.
Durante la XII edición de la Jornada de Securities Services organizada por Cecabank, Núñez se ha referido a la evolución “especialmente significativa” que ha vivido en los últimos años el mercado de los activos digitales.
“Se trata ya de un fenómeno de alcance global, con implicaciones potencialmente relevantes para el crecimiento económico, el empleo, la innovación, la integración de los mercados y, naturalmente, para la estabilidad financiera”, especificó.
Apoyándose en estimaciones recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), la subgobernadora indicó que el valor agregado de los criptoactivos alcanzó en 2025 niveles cercanos a los 4,2 billones de dólares, mientras que el mercado de las 'stablecoins' superó los 300.000 millones.
En paralelo, detalló que el volumen de fondos tokenizados se ha triplicado en los últimos doce meses y que la capitalización de activos tradicionales tokenizados en blockchains públicas ha pasado de en torno a 5.000 millones de dólares a comienzos de 2023 hasta situarse cerca de 45.000 millones apenas dos años después.
Ante este contexto, Núñez explicó que el objetivo institucional del Banco de España “es doble”: “preservar el papel del dinero del banco central como ancla del sistema monetario” y “eliminar aquellos obstáculos que dificultan la tokenización pueda alcanzar la escala necesaria para contribuir de manera efectiva al crecimiento y a la productividad”.
En este sentido, advirtió de la existencia de frenos como la fragmentación de las plataformas, que limita “la interoperabilidad, reduce la liquidez y dificulta la sincronización de activos”, así como la falta de un activo común de liquidación totalmente fiable y libre de riesgo para la operativa, equiparable al que proporcionan las infraestructuras tradicionales de los mercados financieros.
Al referirse a los proveedores tecnológicos especializados, la subgobernadora señaló que la banca recurre a ellos “de manera cada vez más frecuente” para poder ofrecer a su clientela nuevos productos y servicios.
Ante esta realidad, consideró “fundamental” que las entidades identifiquen y gestionen adecuadamente los riesgos derivados de la dependencia de estos terceros, dado que algunos han pasado a tener un peso sistémico para el conjunto del sistema financiero.
En el ámbito comunitario, recordó que el reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA) fija un marco específico de supervisión para los proveedores tecnológicos críticos del sector financiero europeo. No obstante, Núñez matizó que “esta supervisión no reemplaza las obligaciones de gestión y control de las entidades, sino que las complementa”.
“Las autoridades estamos asumiendo nuevas responsabilidades y destinando recursos significativos a la supervisión de estos terceros, por no hablar de la complejidad de los mecanismos de gobierno que han sido necesarios establecer”, señaló.
Desde el Banco de España, la subgobernadora reiteró que la resiliencia operativa digital del sector “no es una opción sino una necesidad” y que todas las partes implicadas, desde las entidades hasta las autoridades, comparten la responsabilidad de reforzarla.
“La actuación de los bancos centrales y de las autoridades europeas resulta clave porque preserva la estabilidad financiera, garantiza el papel del dinero de banco central y favorece un entorno en el que la innovación avance de manera segura y eficiente”, agregó.