La economía alemana habría conseguido un pequeño avance en el segundo trimestre de 2026, pese a las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Próximo, según señala el Bundesbank en su más reciente boletín mensual.
“A pesar de los obstáculos generados por la guerra en Oriente Medio, el PIB real probablemente haya aumentado ligeramente en el segundo trimestre de 2026”, ha indicado.
El banco central alemán subraya que la información disponible a través de los principales indicadores apunta a un ritmo subyacente de expansión “algo superior” al que la institución manejaba en sus proyecciones publicadas en junio.
En aquel momento, el Bundesbank recortó su previsión de crecimiento del PIB para 2026 hasta el 0,5% y la de 2027 al 0,8%, frente a los pronósticos previos de un aumento del 0,6% y del 1,3%, respectivamente.
En el informe de julio, la entidad que preside Joachim Nagel resalta la fortaleza de la actividad industrial, que se ha visto respaldada por una demanda exterior dinámica y por el repunte de las exportaciones, favorecidas en parte por los 'cuellos de botella' que han lastrado a algunos competidores internacionales, sobre todo en Asia.
El Bundesbank también remarca que los hogares alemanes apenas se han visto mermados por el encarecimiento de la energía y la pérdida de poder adquisitivo asociada, manteniendo al menos estable su nivel de consumo, mientras que la política fiscal expansiva del Gobierno está contribuyendo a sostener el crecimiento.
En este contexto, y siempre que la situación en Oriente Próximo no se deteriore, la institución considera que en el tercer trimestre los efectos negativos del conflicto podrían ser menores que la media del segundo trimestre. No obstante, advierte de que es probable que varios de los factores de apoyo temporales observados en el segundo trimestre se desvanezcan o se den la vuelta, lo que podría traducirse en un desempeño del PIB algo más débil en términos generales.