El jefe de JPMorgan alerta de una inminente crisis de bonos por la suma de varios focos de riesgo

Jamie Dimon advierte de una crisis de bonos impulsada por déficits, geopolítica y petróleo, y alerta de una recesión crediticia más dura de lo previsto.

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Jamie Dimon, el veterano consejero delegado de JPMorgan Chase. picture alliance / dpa

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Jamie Dimon, veterano consejero delegado de JPMorgan Chase, ha vuelto a encender las alarmas sobre el mercado de deuda soberana. El banquero ha avisado de que se avecina una crisis en los bonos y ha pedido a los responsables políticos que actúen con antelación, en lugar de esperar a que el problema estalle y arrastre a las economías.

“Tal y como van las cosas, habrá algún tipo de crisis de bonos y entonces tendremos que lidiar con ella. Y todo saldrá bien”, ha avisado Dimon en la conferencia del Norges Bank Investment Management (NBIM), fondo soberano de Noruega, para luego declarar que “esa no es la manera de hacerlo”.

El máximo responsable de JPMorgan Chase ha identificado como focos de riesgo los elevados déficits públicos, las tensiones geopolíticas y la evolución del precio del crudo, elementos que, a su juicio, pueden acelerar un episodio de inestabilidad en la renta fija. No obstante, ha precisado que, históricamente, las grandes sacudidas en este mercado no se explican por un único detonante, sino por la suma y la interacción de estos factores.

“Si observamos toda la historia económica, se trata de diferentes confluencias de eventos, diferentes placas tectónicas entre sí, y pueden afectar a 2026, o puede que no, pero deben resolverse. Y si no se resuelven adecuadamente, causarán problemas adicionales graves”, ha afirmado Dimon, subrayando que la clave está en cómo se gestionen estos desequilibrios.

El papel del crédito privado y la próxima recesión

Respecto al auge del crédito privado, el directivo ha reiterado que, en su opinión, no constituye un peligro sistémico para la economía global. Ha recordado que existen más de 1.000 firmas operando en este segmento, lo que, según ha defendido, dispersa el riesgo e impide, en principio, un contagio masivo que comprometa la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.

Aun así, Dimon ha advertido de que el deterioro de los estándares de concesión de crédito puede amplificar el impacto de la próxima recesión. En este sentido, ha señalado que la siguiente crisis “será peor de lo que la gente piensa” y ha vinculado parte de ese riesgo al hecho de que no todas las gestoras y entidades de crédito privado son “brillantes”.

“Llevamos tanto tiempo sin atravesar una recesión crediticia que, cuando llegue, será peor de lo que la gente espera. No será catastrófica, pero sí más dura de lo que el mercado de crédito privado tiene descontado. Y esto podría aplicarse también a algunos bancos, dicho sea de paso. No me refiero únicamente al crédito privado”, ha aseverado Dimon, dejando la puerta abierta a tensiones también en parte del negocio bancario tradicional.

Europa, la coordinación política y el papel de Alemania

El banquero también ha reflexionado sobre el tablero político europeo y sus implicaciones económicas. A su juicio, lograr una respuesta conjunta en la Unión Europea no es sencillo, pero considera que, si las seis mayores potencias del bloque se alinean, el resto de Estados miembros se verán de facto arrastrados a seguir esa hoja de ruta.

En esa estrategia, Jamie Dimon ha destacado el papel de Alemania y ha apuntado que, con el conservador Friedrich Merz al frente, el país se perfila como el socio prioritario para que Estados Unidos articule una primera gran coordinación con Europa en materia económica y geopolítica.

“Tenemos que apoyarnos mutuamente (...). Creo que si lo hiciéramos, Europa crecería, se fortalecería, lo cual sería bueno. Que Europa se debilite es perjudicial para nuestra salud a largo plazo y para la salud a largo plazo del mundo libre y democrático”, ha defendido, insistiendo en que el fortalecimiento del Viejo Continente es clave para la estabilidad global.