El presidente de Plus Ultra Líneas Aéreas, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado, Roberto Roselli, ambos investigados por el rescate público concedido a la aerolínea en marzo de 2021, han presentado su dimisión este viernes, según han indicado a Europa Press fuentes próximas a la compañía.
Como relevo en la gestión se ha propuesto al accionista Hugo Castaño, aunque su designación deberá ser autorizada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en las próximas semanas, dado que la aerolínea continúa bajo supervisión tras el préstamo de 53 millones de euros recibido.
Las dimisiones se producen después de que los dos directivos, imputados por un supuesto delito de tráfico de influencias en la causa que también alcanza al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, admitieran esta semana ante la Audiencia Nacional que Plus Ultra firmó un contrato con la empresa de Julio Martínez ("Julito") --amigo cercano de Zapatero-- para abonarle el 1% del rescate concedido por el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégica (FASEE).
El importe pactado, 530.000 euros, se canalizó mediante las sociedades Análisis Relevante, Voli Analítica y IOT Domotic Europe.
En los escritos presentados, a los que tuvo acceso Europa Press, ambos "tuvieron plena conciencia" de que Martínez Martínez, propietario de Análisis Relevante, y Zapatero "sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar, lo cual fue asumido por ambos de forma sobrevenida de salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener".
Martínez Sola y Roselli subrayan que no "llegaron a tener una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI", aunque reconocen que "como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía relación con Zapatero".