La cúpula de Samsung Electronics y el sindicato mayoritario de la multinacional han logrado un entendimiento para dejar en suspenso la huelga prevista para este 21 de mayo, que iba a prolongarse hasta el 7 de junio —un total de 18 días—, cuando apenas faltaban unas horas para el inicio del paro, en el que se calculaba que participarían 48.000 empleados.
Samsung Electronics Labor Union (SELU) y el gigante tecnológico surcoreano han pactado un nuevo marco de revisión salarial que deberá ser sometido a la aprobación de la afiliación de la central entre el 22 y el 27 de mayo, un periodo de cinco días en el que se llevará a cabo la consulta interna.
La suspensión de la protesta se ha acordado “in extremis”, evitando así un choque laboral que podía haber puesto contra las cuerdas a uno de los mayores productores de semiconductores del planeta y generado un impacto estimado de 60.000 millones de euros sobre la economía.
El pacto, cuyos pormenores aún no se han hecho públicos, se ha cerrado tras varias rondas de diálogo en las que también ha intervenido el ministro de Trabajo surcoreano, Kim Young-hoon. Las conversaciones entre la empresa y las organizaciones sindicales permanecían bloqueadas desde marzo.
Los trabajadores organizados reclamaban un alza salarial del 7% y la eliminación del tope en el abono de primas, además de una mayor claridad en la fórmula de cálculo de dichas bonificaciones, en un contexto en el que Samsung obtuvo entre enero y marzo un beneficio un 489% superior al registrado un año antes.