El Tesoro Público español abrirá este martes el calendario de subastas de junio con una emisión de letras a seis y doce meses, en la que confía en colocar entre 5.500 millones y 6.500 millones de euros, de acuerdo con los objetivos adelantados por el organismo adscrito al Ministerio de Economía.
En la anterior puja de letras a seis y doce meses, celebrada el 7 de abril, el Tesoro adjudicó 6.463 millones de euros, reduciendo la rentabilidad a seis meses pero incrementándola a doce meses hasta situarla en los niveles más elevados desde septiembre de 2024.
En detalle, el organismo público colocó 2.033,699 millones en letras a seis meses, con un interés marginal del 2,389%, mientras que adjudicó 4.429,246 millones en letras a doce meses, otorgando una rentabilidad del 2,651%.
El jueves se subastarán bonos y obligaciones por hasta 6.250 millones
Tras esta operación, el Tesoro celebrará otra subasta esta misma semana, el jueves 4 de junio, en la que ofrecerá bonos y obligaciones del Estado, con la meta de captar entre 4.750 millones y 6.250 millones de euros.
En concreto, prevé colocar bonos del Estado a 3 años, con cupón del 2,35%; obligaciones del Estado con una vida residual de 5 años y 2 meses, con cupón del 3,10%; obligaciones del Estado a 15 años, con cupón del 3,50% y obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años, con cupón del 2,05%.
Los tipos de interés marginal de referencia para esta subasta se sitúan en el 2,680% para los bonos del Estado a 3 años; en el 2,917% para las obligaciones del Estado con una vida residual de 5 años y 2 meses; en el 3,851% para las obligaciones del Estado a 15 años y en el 1,502% para las obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años.
Financiación nueva de 55.000 millones de euros prevista para 2026
El Tesoro Público mantiene para 2026 unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones, la misma cuantía fijada para 2025. Según el Ministerio de Economía, la estrategia de financiación del Tesoro este año estará marcada por el buen comportamiento de la economía española y la disciplina presupuestaria.
De los 55.000 millones de euros en emisiones netas previstos para este ejercicio, 50.000 millones de euros corresponderán a deuda a medio y largo plazo, es decir, bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas, mientras que 5.000 millones se destinarán a la emisión de letras del Tesoro, las mismas magnitudes que en 2025.
En términos brutos, el volumen total de emisiones alcanzará este año los 285.693 millones de euros, un 4,2% más que el cierre estimado para 2025 (274.242 millones de euros), incremento motivado por las mayores amortizaciones previstas para 2026.
De ese importe bruto programado, 176.935 millones de euros se corresponden con emisiones de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% por encima de lo proyectado para 2025 (171.514 millones de euros), mientras que para letras del Tesoro se contemplan 108.758 millones de euros, casi un 5,9% más que el cierre calculado para el año anterior (102.728 millones de euros).
En 2025, por quinto año consecutivo, la vida media de la deuda española se mantuvo en torno a los ocho años.
En concreto, según datos del Ministerio de Economía, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su registro más elevado desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.