ESK interpreta el posible concurso de Tubos Reunidos como una maniobra de presión y amenaza

ESK y CNT ven el posible concurso de Tubos Reunidos como una maniobra para presionar a la plantilla y lograr una quita de deuda ligada a SEPI.

3 minutos

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

ESK sostiene que el aviso de Tubos Reunidos de que no descarta presentar un concurso voluntario constituye “una herramienta de presión, miedo y amenaza” sobre la plantilla y responde a una “estrategia” diseñada por la dirección de la compañía.

En declaraciones a Europa Press, Gorka Abascal Muñoz, miembro del comité y delegado sindical de ESK, ha aludido a la comunicación interna de Tubos Reunidos, en la que la empresa aseguraba encontrarse en una situación que ponía en riesgo su viabilidad y que podría obligarle a adoptar “medidas adicionales” como consecuencia del “deterioro experimentado”, sin excluir la petición de declaración de concurso voluntario.

El representante de ESK ha explicado que, por la mañana, la dirección les había trasladado que aún no había una decisión tomada sobre la presentación del concurso, por lo que considera que el anuncio posterior se convierte en una “herramienta de presión, miedo y amenaza hacia la plantilla” y, en especial, hacia la factoría de Amurrio, inmersa en una huelga indefinida.

En esta línea, ha rechazado que se “achaquen cosas” a ese paro, al recordar que “si se da un concurso de acreedores es por la situación en la que está Tubos Reunidos debido a la gestión de la empresa y no por los trabajadores”.

Asimismo, el responsable de ESK apunta a que el concurso de acreedores podría responder a una “estrategia”, dado que la deuda con SEPI puede “contar, como casi capital y librarles de la liquidación”, y ha añadido que esta vía también abriría la puerta a “una posible quita de la deuda”.

Abascal ha remarcado que “ni la huelga ha llevado a esta situación”, ni el ERE planteado por la empresa “soluciona absolutamente nada”, ya que se está ante un “problema financiero que tiene Tubos Reunidos en estos momentos” que, a su juicio, es “totalmente coyuntural”.

Desde ESK denuncian que la empresa, al vincular la caída de actividad a la huelga, pretende “dividir” a la plantilla y “criminalizar” su respuesta sindical, cuando, según insiste, las dificultades actuales no derivan del paro, sino de la gestión empresarial. “Ahora mismo, que se intente hacer eso por parte de la empresa se llama difamación y no es así”, ha subrayado.

También considera que la compañía busca enfrentar a la plantilla de Trapagaran “diciendo que no van a cobrar las nóminas en cuanto se entre en concurso acreedores”, lo que, a su entender, incrementa la presión sobre los trabajadores de Amurrio.

El dirigente de ESK ha indicado que desconoce si a los empleados de Trapagaran se les ha comunicado que sus salarios solo estarían garantizados hasta mayo. En el caso de Amurrio, ha recordado que permanecen en huelga indefinida y que están peleando “no para cobrar la nómina del mes que viene, del siguiente y de la que vengan el próximo año, sino hasta la jubilación”.

En cualquier caso, ve “muy probable” que se haya trasladado ese escenario a la plantilla de Trapagaran porque “la empresa está jugando con estas amenazas y con este miedo para dividirles” y presentar a los trabajadores de Amurrio como “la causa de sus problemas”, mientras que a estos últimos se les hace creer que “está todo el mundo en contra nuestra”.

Abascal ha reiterado que la única vía que contemplan es la movilización y ha defendido que es imprescindible mantener la unidad: deben estar “todos a una” y ha advertido de que no comprenderían que “se alineen con la empresa” porque, ha dicho, es momento de permanecer unidos.

CNT acusa a la empresa de mentir y de buscar una quita de deuda

Por otro lado, el delegado de CNT Pedro Cano considera que todo apunta a que el objetivo final es “una quita” y sitúa el anuncio del posible concurso dentro de una estrategia “para llegar a librar esos escollos que se supone que se tiene o que se ha tenido cuando se han llevado determinadas propuestas a Madrid para hablar de la deuda de SEPI”.

“Este es otro camino que está utilizando la empresa para llegar a su objetivo. Y esto nada tiene que ver con el ERE, con la huelga, ni con lo que estamos haciendo los sindicatos, que es defender nuestros puestos de trabajo”, ha remarcado.

Además, ha acusado a la dirección de “mentir” después de que les trasladara que no había nada decidido respecto al concurso de acreedores, por lo que, a su juicio, la credibilidad de la empresa “está bastante tocada”.