El Ministerio de Industria ha trasladado a UGT FICA, en una reunión celebrada este miércoles, que pondrá en marcha un foro permanente de diálogo con los agentes sociales para tratar los principales desafíos de la industria, según ha señalado la federación sindical este jueves en un comunicado.
En los próximos días, Industria tiene previsto publicar una Orden Ministerial con la que se constituirá formalmente este órgano de diálogo con los agentes sociales, integrado en el marco del Foro de Alto Nivel de la Industria Española.
La puesta en marcha de este espacio es una “reivindicación” de UGT FICA, que reclama un “espacio estable” en el que abordar los retos de la industria española y que “requieren de mecanismos que ayuden e impulsen esta transformación hacia una industria más competitiva y sostenible, con buenas condiciones laborales”, tal y como ha subrayado la organización.
Debate sobre la Ley de Aceleración Industrial europea
En el encuentro, en el que también participaron representantes de CCOO de Industria, CEOE y Cámara de Comercio, se analizó la coyuntura actual del tejido industrial y las principales líneas de la política industrial en España.
Los asistentes intercambiaron puntos de vista sobre el alcance de la Ley de Aceleración Industrial (IAA) de la UE, una iniciativa comunitaria que persigue elevar el peso de la industria hasta el 20% del PIB en 2035.
Esta legislación, orientada a potenciar las tecnologías limpias y a reforzar el sello 'Made in Europe' como motor de “reindustrialización”, se encuentra ahora mismo en fase de trílogo, con “diálogos informales” entre representantes del Parlamento Europeo, el Consejo de la UE y la Comisión Europea.
Para UGT FICA, la IAA implica un “cambio de paradigma muy importante” para avanzar en la autonomía estratégica de la Unión Europea. No obstante, la federación “echa en falta” aspectos que considera esenciales para consolidar esa autonomía estratégica y, por ello, ha decidido realizar un “análisis previo”.
En este escenario, UGT FICA ha alertado de que la elevada flexibilidad para la entrada de países extracomunitarios en el marco de esta ley puede “desnaturalizar el espíritu que impulsa el 'Made in Europe' y perder de vista el objetivo de reindustrialización y autonomía estratégica que persiguen.