La inflación ha vuelto a subir con fuerza en España este agosto. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó el pasado mes en el 4,3% interanual, siete décimas por encima del 3,6% registrado en julio y en su nivel más alto desde febrero de 2023, según los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La subida alcanza a todas las comunidades autónomas, aunque con distinta intensidad. Cantabria vuelve a ocupar el primer puesto, con una inflación del 5,1%, mientras que Galicia alcanza el 4,8%. Tras ellas aparecen Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, las tres con un 4,7%.
En el extremo contrario, Canarias presenta la inflación más baja, con un 3,8%, seguida de Aragón, Asturias y La Rioja, que se sitúan en el 3,9%. La distancia entre la comunidad con mayor y menor inflación es así de 1,3 puntos porcentuales.
El impacto de los distintos componentes de la cesta del IPC varía entre comunidades por el diferente peso del consumo de energía, transporte, alimentación y servicios.
Los carburantes explican buena parte del salto de agosto
El INE señala al transporte como uno de los principales responsables. Su tasa anual aumentó más de tres puntos y alcanzó el 9,5%, debido principalmente a que los combustibles y lubricantes para vehículos personales subieron este agosto, frente al descenso registrado un año antes.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas también presionaron al alza. Su tasa anual aumentó siete décimas, hasta el 2,3%, debido especialmente al comportamiento de las frutas y frutos de cáscara, cuyos precios descendieron menos que en agosto de 2025.
El movimiento de la energía contrasta con la evolución de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Este indicador bajó una décima, hasta el 2,9%, y se encuentra ya 1,4 puntos por debajo del IPC general.
Los precios suben un 0,7% solo durante agosto
La presión de agosto también se aprecia al comparar los precios con julio. El IPC aumentó un 0,7% mensual, frente al 0,3% del mes anterior. Es el mayor avance mensual desde marzo y, atendiendo únicamente a los meses de agosto, el incremento más elevado desde 1992.
Los combustibles y lubricantes para vehículos personales se encarecieron un 10% durante el mes, mientras que los combustibles líquidos aumentaron un 8,4%. El gas avanzó un 1% y la electricidad, un 0,7%.