Sólo cuatro de cada diez asalariados, en concreto el 39,4%, disponen de una cláusula de revisión salarial en los convenios colectivos que se les aplican para proteger su poder de compra frente al repunte de los precios. No obstante, la cobertura varía de forma notable entre ramas de actividad, de acuerdo con los datos del Ministerio de Trabajo a los que ha tenido acceso Europa Press, elaborados a partir de los convenios registrados hasta agosto de este año.
Mientras el 74,4% de los empleados de la industria y el 72,7% de los ocupados en la construcción sujetos a negociación colectiva cuentan con estas cláusulas de garantía salarial en sus convenios, estos niveles de protección apenas alcanzan al 7,6% de los trabajadores de la agricultura y al 24,5% de quienes se desempeñan en el sector servicios.
Hasta agosto se habían inscrito 1.658 convenios en los servicios, con efectos económicos sobre más de 6 millones de asalariados (6.017.960). Sin embargo, sólo 1,47 millones (1.475.732) incluían cláusula de revisión salarial, lo que supone el 24,5% del total de trabajadores afectados.
En agricultura, el número de convenios registrados hasta agosto ascendía a 33, con incidencia sobre 121.220 trabajadores, pero únicamente 9.265 de ellos tenían incorporada una cláusula de garantía salarial en su convenio.
La industria sumaba 1.127 convenios inscritos hasta agosto, que daban cobertura a 1,73 millones de trabajadores (1.729.180). De ellos, 1,28 millones (1.286.255) contaban con cláusula de revisión, es decir, más de siete de cada diez (74,4%).
En la construcción, los convenios registrados hasta el octavo mes del año eran 71, con efectos sobre 976.627 trabajadores. De estos, siete de cada diez (72,7%, 709.700 trabajadores) estaban protegidos con una cláusula de revisión salarial frente a los repuntes de la inflación.
Sólo tres de cada diez convenios incluyen cláusula de garantía
Según la estadística de Trabajo, entre enero y agosto se registraron 2.889 convenios colectivos, de los que únicamente el 29,9% (863 convenios) incorporaba una cláusula de garantía salarial y, de ellos, 604 preveían su aplicación con efectos retroactivos.
Los convenios que contemplan cláusula de revisión alcanzan a cerca de 3,5 millones de asalariados (3.480.952) de los más de 8,8 millones (8.844.987) cubiertos por los convenios registrados hasta agosto, lo que representa el 39,4% del total.
En consecuencia, seis de cada diez trabajadores (60,6%) carecen de cláusulas de salvaguarda en sus convenios colectivos.
Los servicios lideran la subida salarial media pactada
Los sueldos pactados en convenio se incrementaron de media un 3,04% hasta agosto, claramente por debajo del dato adelantado de inflación de agosto, del 4,3%, que el Instituto Nacional de Estadística (INE) deberá confirmar la próxima semana.
Por ramas de actividad, el mayor aumento salarial medio en convenio corresponde a los servicios, con un 3,07%, seguido por la construcción (3,06%) y la industria (2,95%). La agricultura es el sector con la menor subida salarial media, del 2,71%.
Las organizaciones sindicales y empresariales tienen que cerrar este año el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), después de que caducara en diciembre el pacto anterior, que recomendaba incrementos salariales del 3% para 2025, con una cláusula de revisión salarial que, en caso de desviación de la inflación, podía suponer alzas adicionales de hasta el 1% para cada uno de los años del acuerdo (2023-2025).
Para el nuevo marco, las organizaciones sindicales UGT y CCOO han planteado a la patronal una subida salarial anual fija del 4% para los próximos tres años, lo que supondría un incremento acumulado de los sueldos del 12% hasta 2028.
Además, han propuesto una subida adicional del 1% en los convenios donde el salario medio esté un 10% por debajo del salario medio nacional, un 2% adicional para los salarios que están un 20% por debajo del salario medio nacional y una subida del 3% para los que estén por debajo el 30%.
De igual forma, plantean un incremento adicional del 1,5% para cada uno de los años en caso de desviación de la inflación.