Kazimir del BCE ve prácticamente segura una subida de tipos en junio

Kazimir y otros altos cargos del BCE ven casi asegurado un nuevo endurecimiento monetario en junio por la crisis en Oriente Próximo y la inflación.

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Monedas de euros. Oliver Berg/dpa

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El gobernador del banco central de Eslovaquia, Peter Kazimir, ha señalado que un aumento de los tipos de interés en la próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE) es “prácticamente inevitable” en un contexto condicionado por la crisis en Oriente Próximo y las previsiones de inflación a corto plazo.

“No nos atenemos a ningún camino preestablecido, pero mantenemos nuestra postura firme. Por ello, el endurecimiento de la política monetaria en junio es prácticamente inevitable”, ha indicado el representante del BCE en un comentario difundido en la web de Banco Nacional de Eslovaquia.

Según Kazimir, en las semanas previas a la cita de junio el BCE debe analizar con detalle los datos disponibles para valorar la duración y el alcance del impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre la actividad económica. El gobernador ha afirmado que no duda de que la presión inflacionista en los mercados energéticos se trasladará “inevitablemente” al conjunto de la economía.

En su última reunión, celebrada el jueves pasado, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió mantener sin cambios los tipos de interés, de modo que la tasa de depósito (DFR) permanece en el 2%. No obstante, la propia Christine Lagarde, presidenta del BCE, ya había apuntado a una posible subida en junio.

Kazimir ha atribuido al conflicto en Oriente Próximo el repunte de las tensiones inflacionistas en el corto plazo, aunque ha precisado que las expectativas de inflación a más largo plazo continúan sin alterarse. Al mismo tiempo, ha recordado que el endurecimiento de la política monetaria formaba parte del “plan inicial” del BCE desde marzo y que “lamentablemente” los acontecimientos “no han sorprendido gratamente”.

El responsable del banco central eslovaco ha advertido de que las respuestas gubernamentales “mal diseñadas” a la crisis energética podrían alimentar todavía más las subidas de precios y ha augurado que las cadenas de suministro seguirán sometidas a presiones.

“Nuestro pronóstico de junio debería darnos más información sobre cuánto nos hemos alejado de nuestro punto de partida de marzo, los tipos y la magnitud de los riesgos que enfrentamos en un entorno más adverso. Y, por supuesto, qué significa esto para nuestra política”, ha defendido Kazimir.

Otros miembros del BCE apuntan a más alzas de tipos

El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy, ha defendido que la política monetaria debe ser “prudente y vigilante” en un escenario caracterizado por una desaceleración del crecimiento y un repunte de la inflación.

En esta línea, ha remarcado que el BCE debe “estar preparado para actuar sin dudarlo y prevenir la propagación del alza de los precios de la energía mediante efectos indirectos, pero solo después de recopilar datos suficientes sobre estos riesgos de difusión”, según recoge una carta firmada por el propio Villeroy.

Por su parte, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ha recalcado la necesidad de “tener la cabeza fría” y basar las decisiones en la información que se vaya conociendo hasta la reunión de junio.

“En este tipo de situaciones, con una situación geopolítica tan compleja, es fundamental tener la cabeza fría y actuar en función de los datos, reunión tras reunión”, ha señalado Guindos este lunes ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, para añadir a continuación que “tendremos que esperar hasta junio”, evitando adelantar su postura sobre la evolución de los tipos.

Lagarde ya dejó entrever una posible subida de tipos durante la rueda de prensa posterior a la última decisión de política monetaria, al admitir que “en cuanto a la dirección creo saber hacia dónde nos dirigimos”. A su juicio, el hecho de no haber modificado aún la orientación del BCE se explica por la sólida posición de la institución, que le permite aguardar hasta junio para disponer de más información y confirmar el estado real de la economía.