La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha explicado este lunes las modificaciones introducidas por el Gobierno mediante un real decreto aprobado a comienzos de octubre, que alteran las obligaciones de comunicación en materia de autocartera y para las empresas inmersas en un proceso de oferta pública de adquisición (OPA).
Esta modificación normativa se integra en un real decreto más amplio que actualiza diversas leyes del sector financiero para alinearlas con el marco regulatorio actual. El grueso de los cambios se orienta al ámbito de la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, aunque también se ha introducido una mejora para permitir la cotización dual en mercados de dos países distintos.
En lo relativo a la autocartera, las sociedades cotizadas deberán informar a la CNMV del porcentaje de derechos de voto que mantengan cuando su posición final en acciones propias con derechos de voto alcance o cruce, al alza o a la baja, los umbrales del 3%, del 5% o del 10% del total de derechos de voto. Con esta reforma, desaparece la obligación de detallar e informar de cada una de las operaciones individuales que dan lugar al cruce de dichos límites.
Hasta la entrada en vigor del nuevo real decreto, los emisores tenían que comunicar todas las operaciones de compra y venta de acciones propias en el momento en que las compras acumuladas desde la última comunicación superasen el 1% del capital social.
En paralelo, se modifican las obligaciones de los accionistas de una sociedad sometida a una OPA. Aquellos que adquieran valores que otorguen derechos de voto deberán notificar a la CNMV dicha operación cuando la proporción de derechos de voto que acumulen alcance o supere el 3%, frente al umbral mínimo anterior, que era del 1%.
Pese a este nuevo límite, se conserva la exigencia de informar de cualquier operación posterior que suponga una variación de ese porcentaje para los accionistas de la sociedad afectada que superen o hayan superado el 3% de los derechos de voto.