Los españoles entregaron el 41,4% del sueldo bruto a Hacienda y cotizaciones, frente al 35,1% de la OCDE

España soporta una cuña fiscal del 41,4% para solteros sin hijos, muy por encima del 35,1% medio de la OCDE, con la carga sobre el trabajo en máximos desde 2016.

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Oficinas de la Audiencia Provincial de la Comunidad de Madrid, funcionarios, funcionario, trabajadores de la Comunidad de Madrid, justicia, legajos, legajo, documentos, documento EUROPA PRESS

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En 2025, los trabajadores españoles solteros y sin hijos destinaron el 41,4% de su salario bruto al pago de impuestos y aportaciones a la Seguridad Social, por encima de la 'cuña fiscal' media del 35,1% registrada en el conjunto de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), según el informe “Taxing Wages” elaborado por el 'think tank' de las economías avanzadas.

Mientras en el promedio de la OCDE la presión fiscal sobre los costes laborales avanzó 0,15 puntos porcentuales respecto a 2024, en España el incremento fue de 0,31 puntos, lo que refleja un aumento más intenso de la carga tributaria sobre el trabajo.

El despiece de esta subida muestra que el principal repunte se concentró en el impuesto sobre la renta, que sumó 0,25 puntos porcentuales, frente a un ligero descenso medio del 0,01% en la OCDE. En cambio, las cotizaciones sociales a cargo del empleado se mantuvieron sin cambios, y las que soporta la empresa aumentaron en 0,05 puntos, frente a variaciones medias en la OCDE de 0,01 y 0,15 puntos porcentuales, respectivamente.

Con estos datos, la cuña fiscal española ocupó el décimo lugar entre los 38 miembros de la OCDE. La clasificación la lideró Bélgica, donde a los asalariados solteros y sin hijos se les retiene el 52,5% del salario bruto. En este país, los trabajadores son los únicos de la OCDE que entregan a la Administración y a la Seguridad Social una cuantía superior a la que perciben en nómina neta.

Tras Bélgica se situaron, por este orden, Alemania, con una retención del 49,3%; Francia, con un 47,2%; Austria, con un 47,1%; Italia, con un 45,8%; y Eslovenia, con un 45,3%, todos ellos con una brecha notable entre salario bruto y salario neto.

En el extremo opuesto, las cuñas fiscales más reducidas en 2025 correspondieron a Colombia (0%), Chile (7,5%), Nueva Zelanda (20,8%) y México (21,7%), muy alejadas de los niveles de los países europeos con mayor presión sobre el trabajo.

El documento de la OCDE precisa que la cuña fiscal del 41,4% que grava el salario bruto de los trabajadores españoles solteros y sin hijos en 2025 se compone de un IRPF equivalente al 13,1% del salario bruto, ligeramente por debajo del 13,4% de la media de la organización.

En cuanto a las cotizaciones sociales, las aportaciones asumidas por las empresas españolas alcanzaron el 23,4% del salario bruto, y las que abonan los empleados, el 5%. En el conjunto de la OCDE, estos porcentajes se situaron en el 13,5% y el 8,1%, respectivamente, lo que evidencia un mayor peso de las cotizaciones empresariales en España.

La OCDE subraya que el porcentaje de los costes laborales que se destina al impuesto sobre la renta de las personas físicas difiere de forma acusada entre países, desde el 0% en Colombia y Costa Rica hasta el 35,1% en Dinamarca.

También existe una gran dispersión en la parte de los costes laborales soportada directamente por los trabajadores, que va del 0% en Australia, Colombia, Dinamarca y Nueva Zelanda al 19,2% en Lituania y al 20,6% en Eslovenia. Por su parte, los empleadores asumieron el 26,7% de los costes laborales en Francia y más del 20% en otros ocho Estados: Austria, Bélgica, Chequia, Estonia, Italia, Eslovaquia, España y Suecia.

Carga fiscal del trabajo en máximos desde 2016

El análisis de la OCDE constata que 2024 fue el cuarto ejercicio consecutivo en el que la cuña fiscal media aumentó para los asalariados solteros sin hijos con un sueldo medio, tras la reducción registrada durante la pandemia de Covid-19 en 2020 y 2021. Frente a 2024, la cuña fiscal subió en 24 de los 38 países de la OCDE, bajó en 11 y se mantuvo sin variación en tres.

Así, en 2025 la presión impositiva media sobre el trabajador soltero sin hijos de la OCDE alcanzó su cota más alta desde 2016. Para las parejas con un solo perceptor de ingresos, el nivel fue el más elevado desde 2015, y en los hogares con dos salarios se situó en máximos desde 2018.

Entre los miembros de la organización, los incrementos de la carga tributaria para un trabajador soltero con salario medio oscilaron entre 0,02 puntos porcentuales (p.p.) en Suiza y 2,45 p.p. en Reino Unido. La subida de la cuña fiscal superó 1 p.p. en Israel, Alemania, Estonia y el propio Reino Unido.

En nueve de los once países de la OCDE donde la brecha impositiva se redujo como proporción de los costes laborales, la mejora respondió sobre todo a una rebaja del impuesto sobre la renta personal. Es el caso de Australia, Dinamarca, Islandia, Irlanda, Italia, Letonia, Portugal, Suecia y Estados Unidos.

Las caídas de la cuña fiscal registradas en 2025 fueron superiores a un punto porcentual en Australia (-1,67 p.p.), Letonia (-1,44 p.p.) e Italia (-1,21 p.p.), lo que refleja ajustes fiscales significativos en estos países.

De este modo, por primera vez desde 2022, cuando numerosos gobiernos retiraron las medidas de apoyo ligadas a la Covid, los tipos impositivos efectivos aumentaron de media para los ocho tipos de hogares considerados por la OCDE. Los mayores repuntes se dieron en las familias con hijos, reduciendo por segundo año seguido la diferencia respecto a los hogares sin descendencia.

Para todos los tipos de hogar, salvo el monoparental con dos hijos, la cuña fiscal media de la OCDE se situó en 2025 en su nivel más alto al menos desde 2018, lo que confirma una tendencia al alza en la tributación del trabajo.

Coste laboral, salario medio e ingresos disponibles

Los datos de la OCDE indican además que el coste laboral medio se colocó en 74.072 dólares estadounidenses con igual poder adquisitivo (62.925 euros). Alemania encabezó la lista, con 113.595 dólares (96.502 euros), mientras que Colombia registró el menor coste, con 20.534 dólares (17.444 euros). España, con 75.101 dólares (63.800 euros), ocupó la posición 19 entre los 38 países analizados.

En 2025, el salario medio nominal aumentó en los 38 miembros de la OCDE respecto al año anterior y, descontando la inflación, se incrementó en 35 de ellos, lo que refleja una mejora generalizada de las remuneraciones reales.

Los ingresos netos tras impuestos de un trabajador soltero con salario medio crecieron en términos reales en 28 países en 2025, después de haberlo hecho en 29 en 2024. Sin embargo, en diez Estados, entre los que figura España, el ingreso real después de impuestos de un asalariado soltero sin hijos con sueldo medio fue inferior al de 2024, mientras que en 28 aumentó.

En el caso español, el salario bruto real avanzó un 1,2% frente al año anterior, una vez descontada la inflación, hasta los 32.678 euros, al tiempo que el tipo impositivo medio personal se elevó un 1,5% respecto a 2024.

No obstante, la OCDE advierte de que este indicador ofrece “solo una visión parcial de los cambios en el ingreso disponible total de los trabajadores”, ya que no incorpora las medidas de política pública que no cumplen los requisitos para ser incluidas en los modelos de “Taxin Wages”, aunque dichas actuaciones pueden alterar de forma relevante la renta disponible y compensar la caída de los salarios reales.

En esta línea, el 'think tank' de las economías avanzadas explica que estas medidas “no estándar” suelen estar vinculadas al consumo y abarcan, por ejemplo, políticas para abaratar bienes básicos o reducir el coste de la sanidad y la educación.

A comienzos de abril, la OCDE ya había alertado a España de que su estructura tributaria concentra una carga elevada sobre el trabajo, lo que desincentiva la búsqueda de empleo y la creación de nuevos puestos. Por ello, recomendó reorientar el sistema hacia impuestos “menos distorsionadores” como el IVA y los gravámenes medioambientales, así como reducir de forma gradual determinadas prestaciones para reforzar los incentivos a trabajar.